Por Orlando Carrió
Creo que nadie puede negar que durante los años cuarenta y cincuenta hubo tres frases que marcaron época en el anecdotario popular y hoy nos ponen alegres y evocadores: “ñámpiti gorrión”, “hay moros en la costa” y “a ojo de buen cubero”. Estas se parecen, un poco, a las ancianas postalitas intercambiadas con nuestros amiguitos y que, al menos para nosotros, eran verdaderos aguinaldos.



























