Convocatoria I Conferencia "La Nación y la Emigración"
El diálogo efectuado en 1978 con personas representativas de las comunidades cubanas en el exterior, las facilidades para las visitas y otros intercambios familiares, así como la estabilización de las relaciones con entidades formadas por emigrados, expresan la determinación de las autoridades y el pueblo cubanos de avanzar hacia la normalización de las relaciones con aquellos residentes en el exterior que, constituyendo la mayoría de la emigración, no renuncian a sus vínculos con el país, no los condicionan a aspiraciones políticas personales ni a intereses de grupo.
Al propio tiempo, en el seno de la emigración se desarrollan corrientes y organizaciones ajenas a la contrarrevolución, las cuales coinciden en la crítica a las políticas hostiles contra Cuba, en especial al bloqueo, se pronuncian por el respeto a la soberanía nacional, auspician la normalización de las relaciones y son solidarias con nuestro pueblo, contribuyendo a la creación de un clima propicio para nuevos avances.
La maduración de estos procesos a pesar de la contrarrevolución de quienes manipulan las cuestiones migratorias e intentan crear un abismo entre los emigrados y la nación, confirman que las relaciones con los residentes en el exterior son cuestiones que el país aborda soberanamente, sin condicionamientos ni injerencia extranjera.
La población cubana y sus autoridades no se dejan confundir por organizaciones y voceros minoritarios que de modo ilegítimo, falso y mal intencionado, pretenden usurpar la representación de la emigración y hablar en su nombre, cuando en realidad son instrumentos de la política anticubana, movidos por mezquinas ambiciones personales.
Al proponer un nuevo encuentro con personas y organizaciones representativas de la emigración, el gobierno cubano, las organizaciones sociales y todo nuestro pueblo, toman en cuenta la situación, las aspiraciones y los intereses legítimos de la mayoría de la emigración.
Esta convocatoria es una oportunidad para que residentes en el exterior, actuando de buena fe, presenten al país preocupaciones y aspiraciones legítimas. No hay posibilidades para manipulaciones políticas ni espacio para las aspiraciones de intervenir en asuntos que, por naturaleza, conciernen únicamente a quienes viven, trabajan y luchan en la patria. No debe haber dudas ni especulaciones: esta convocatoria no alude a las organizaciones contrarrevolucionarias ni tiene en cuenta la opinión de sus cabecillas.
La conferencia será una ocasión propicia para, en una clima apropiado y con el deseo de encontrar soluciones prácticas, examinar asuntos que atañen a la totalidad de la emigración y cuya solución depende de la normalización de las relaciones de los cubanos residentes en el exterior con la patria, las instituciones y las familias.
En consecuencia, el gobierno de la República de Cuba y las organizaciones del país, convocan a la Conferencia "La nación y la emigración".
La conferencia se realizará mediante invitaciones cursadas por autoridades del gobierno que tomarán en cuenta el parecer de organizaciones sociales y de masas los días 22, 23 y 24 de abril de 1994.
Los objetivos de la conferencia son: examinar las medidas que pueden ser adoptadas para la normalización de los vínculos de los emigrados con el país, las instituciones y las familias; estimular relaciones e intercambios estables en los ámbitos familiar, cultural y social; alentar las acciones constructivas de los residentes en el extranjero, desde la perspectiva de la presente coyuntura histórica en la cual el destino de la nación, la preservación de su soberanía e independencia, así como de las conquistas de nuestro pueblo, constituyen una plataforma común para todos los cubanos de buena voluntad.
Comisión Preparatoria.
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