HAITÍ
En Haití: alegres, profundos, unidos.
Entrevista realizada a Aydeivis Lafargue León, Presidenta de la Asociación de Cubanos Residentes y Descendientes en Haití.
Motivada por la idea y dispuesta a ofrecer sus impresiones, así desde el principio fue Aydeivis Lafargue León, Presidenta de la Asociación de Cubanos Residentes y Descendientes en Haití, durante una cordial entrevista destinada a ofrecer un panorama sobre la génesis, desarrollo y pasos actuales de una organización desde, por y para los cubanos en Haití…
CM: ¿Cuál es el nombre completo de la organización de los cubanos en Haití y cuándo surgió?
AL: La organización que formalmente agrupa a los cubanos en Haití se denomina Asociación de Cubanos Residentes y Descendientes en Haití (ACRDH). Su nombre se debe a que incluye no solo a los que han llegado, sino también a los que han nacido en suelo haitiano, fruto de la unión entre cubanos o entre cubanos y haitianos. La fecha de su “nacimiento” fue diciembre del 2007, en el marco de los festejos por el fin de año.
CM: ¿Qué motivó su creación?
AL: De entre los cubanos residentes soy una de las que más tiempo lleva viviendo en Haití y puedo confesarte que desde siempre sentí esa profunda necesidad de unión y acercamiento entre nosotros, de identificarnos entre la comunidad latinoamericana, y sobre todo dominicana, que vive en Haití. Todo esto me lo reafirmó la intervención de una colega de profesión, durante un evento al que tuve la oportunidad de ir e incluso intervenir para esclarecer un tema justamente sobre los cubanos, quien estaba interesada en saber como discernir entre un cubano y cualquier otro latino. Nuestra Asociación es un elemento que nos une, nos distingue, nos hermana.
CM: ¿Cuáles son los objetivos de trabajo de la organización?
AL: La ACRDH tiene dos propósitos fundamentales: aglutinar a los cubanos dispersos por toda la geografía haitiana y apoyar incondicionalmente los principios y causas de la Revolución y de Cuba, país al que todos, de muchas maneras, continuamos vinculados y queremos.
CM: ¿Podrías hablarme de algún acontecimiento o experiencia especial que marcó la vida de la Asociación?
AL: Para mí uno de los momentos inolvidables fue el 1 de Mayo del 2009. La celebración tuvo un significado más allá de lo festivo o lo cultural y demostró ese matiz de compromiso y de sensibilidad propios de los cubanos. Recuerdo que otra cubana residente, Verónica, asistió con algunos de sus estudiantes de idioma español y ellos intervinieron para referirse a la efeméride. Fue una actividad muy emotiva, muy bonita. Creo que en ese año: 2009, logramos alcanzar cierta madurez, trabajamos de forma más colegiada, más consensuada, crecimos como organización.
CM: ¿Cómo valoras la identificación de la Asociación con el proceso revolucionario cubano y las luchas de ese país?
AL: Debo explicarte que en sus inicios la ACRDH tuvo un carácter más bien socio-cultural. Nos reuníamos particularmente los fines de año, Día de las Madres, de los Padres y fechas de este tipo, para disfrutar de conjunto esas celebraciones, tal y como lo hacen en Cuba amigos y familiares. Paulatinamente, y gracias también al vínculo con la Oficina de Asuntos Consulares de la Embajada, ese carácter socio-cultural y hasta recreativo si se quiere, ha ido evolucionando hacía líneas y proyecciones ideológicamente más comprometidas, sin perder, por supuesto, el espíritu jovial que nos caracteriza. Seguimos siendo alegres, pero también más profundos. Te puedo mencionar como ejemplo las Declaraciones de apoyo a la liberación de los Cinco de 2010 y la de abril del 2011, que incluyó un rechazo a la liberación de Posada Carriles y fue reproducida íntegramente en un periódico llamado Haití Progres.
CM: ¿Cuáles son las perspectivas de trabajo futuro de la Asociación?
AL: La Asociación se encamina hacia dos frentes esenciales. En primer lugar ampliar nuestra membresía, identificando e incorporando a todos aquellos cubanos interesados en pertenecer, que mantengan posiciones de respeto hacia Cuba y su Revolución y dispuestos a apoyar y contribuir a la labor de nuestra organización. En segundo lugar consolidar nuestro quehacer vinculado a las luchas y causas de Cuba, que son también en buena medida nuestras. En este sentido aspiramos a un mayor nivel de concreción y ejecución de ideas, a llevar a vías de hecho nuestras iniciativas con mayor intencionalidad.
CM: ¿Algún comentario final?
AL: Me gustaría añadir a todo lo anterior que a pesar de encontrarnos en un escenario muy complejo, de impactantes contrastes y en medio de múltiples adversidades, la unidad de los cubanos y de la Asociación, esa unidad que aprendimos en Cuba como factor esencial para el éxito, se fortalece cada vez más.




