Para juntar y amar, y para vivir en la pasión de verdad, nace este periódico. José Martí
Actividades | Testimonios | Concursos| Declaraciones | Entrevistas | Mensajes| Artículos de Interés

                                A 49 años de la Victoria de Girón

 

Por Guadalupe Pérez, cubana residentes en Santa Cruz, Bolivia.

 

Una cubana con tantos años como los que se conmemoran del Asalto al Cuartel Moncada,  tiene la dicha de contemplar el acto en 23 y 12, y ver como pueda, entre  lágrimas de emoción,  a los abuelos que fueron ayer los jóvenes que no dudaron en ir  a defender nuestros sueños hace 49 años en Playa Girón.

Emociona, no solo porque ahí  están  raíces, sino porque  reconozco que el Hoy de Cuba tiene  perfecta armonía con el sentido de lo que se está celebrando.
Y es que una vez más la maquinaria imperial trabaja para desacreditar a Cuba, una vez más la agresividad del Imperio se interpone entre lo que los cubanos y cubanas tienen que hacer para la cotidianidad  y lo que el Imperio coloca como urgente.

Lo urgente es defender la revolución, lo urgente es defender la soberanía, lo urgente es defender la dignidad. Lo urgente, dice mi hijo, al que casi le duplico la edad,  es hacer los cambios que se requieren en Cuba, para que la revolución no se quiebre.

Y entonces pienso,   que la juventud revolucionaria cubana, esa del recién terminado Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, tendrá que seguir  poniendo su impronta y hacer cotidiano el concepto de revolución que nos enseñó magistralmente el Comandante Fidel.

Cómo dedicarse a ello con tan viles calumnias, tantos recursos y tantos medios para intentar quebrar una obra tan compleja  a 90 millas del Imperio más arrogante y brutal que haya existido.

Con más de medio siglo vivido las cosas se piensan y se ven desde otra perspectiva, entiendo bien que saben los Clintones y los Obamas que Cuba se apresta a perfeccionar la Revolución, saben   y sienten que la brutalidad de la administración anterior  les deja la puerta abierta para hacerse los demócratas y defensores de la libertad de opinión, desempolvando sus consignas centradas en la individualidad, sin ningún rubor y a pesar de haber vivido entre la metralla y el exterminio de miles y miles de hombres, mujeres, niños y niñas en el mundo, se las ingenian para aparecer portavoces de cuanto endulzado concepto de libertad pueda una imaginarse.

Cuánto tiene que ver esto con su crisis interna, cuánto tiene que ver que la Unión Europea se desgarre vestiduras haciendo declaraciones contra Cuba, con el desastre económico de los paladines del capitalismo?

Cuánto tiene que ver que la crisis mundial afecte menos a América Latina que a los países que han defendido el neoliberalismo como el modelo a seguir y han querido imponer sus ideas que hoy evidencian que no servían ni para ellos?

Hoy cuentan con su aparatosa capacidad mediática para crear imaginarios. Nosotras y nosotros las y los del Sur cualquiera sea nuestra edad, si nos hemos vacunado contra el consumismo y la cultura ligth,  sabemos que lo urgente es defender  la revolución hacia adentro y hacia afuera y que es tan urgente desenmascarar a las damas de blanco, hipócritas mercenarias, como que la juventud tenga espacios para hacer sus proyectos emancipatorios con  los sellos y pasiones de su generación.

Es difícil, como lo fue ayer, mientras unos daban sus vidas por la libertad, otros se escondían y buscaban como no involucrarse, en toda época ha habido revolucionarios, al igual que miserables y oportunistas.

Cuando veo a los jóvenes de hoy inconformes con lo mal hecho, y al mismo tiempo con absoluta claridad de que al imperialismo no hay que darle ni un tantico, cuando sigo pensando en que el Imperio trata de interponerse  una y otra vez en el derecho de los cubanos y cubanas a definir el proceso de transformaciones que Cuba quiera vivir, no me queda otra cosa que pensar que gringos más brutos, irresponsables y arrogantes.
Sus actitudes reposicionan la más recia voluntad de defender la obra de la revolución, aparta el foco de  las reformas que todos coinciden que hay que hacer.

Nadie lo dude,  un pueblo que desde su nacimiento conoce de la miseria imperial, no tiene mejor estímulo para unirse y defender su obra que las provocaciones del vecino imbécil que cree que porque tiene el poder del dinero puede humillar, y  si no piensen en como reaccionamos con el compañero de trabajo o el vecino de la cuadra que ostentoso cree que todo lo puede comprar.

 

(Nación y Emigración- Guadalupe Pérez)

 

 

 

 

 

<< Atrás

Correo de Cuba
Descargar Revistas
Ministerio de Relaciones Exteriores - 2012
  Correo: nacionyemigracion@minrex.gov.cu