Por Charly Morales Valido
Fito nunca se destiñe. Y menos en esta Habana a la que, no se cansa de repetir, le debe la vida. Por eso cerró aquí su gira por los 30 años del álbum Giros, con un concierto en el Karl Marx que fue todo lo prometido, y mucho más. El rosarino venía a ofrecer su corazón, y se encontró con un público que se lo devolvió con creces.









