Unidad del pueblo cubano marca Día de la Rebeldía NacionalPor Nuriem de ArmasLa unidad del pueblo cubano, como elemento fundamental para alcanzar un socialismo próspero y sostenible, destacó en las celebraciones del Día de la Rebeldía Nacional.Los logros de la Revolución han estado determinados por esa unidad y resulta primordial para el proceso de transformación económica que se adelanta en Cuba, resaltó el vicepresidente Ramiro Valdés en las palabras centrales del acto, que tuvo por sede una provincia de reciente creación, Artemisa.Esa región fue escogida para conmemorar el 61 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada, en la provincia de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Granma, ambas en el oriente de la Isla, por su especial desempeño en los cambios que en Cuba se operan.Es Artemisa el territorio donde se implementa un experimento para probar nuevos métodos de dirección política y administrativa, cuyos resultados se prevén extender luego a todo el país.Además, son los artemiseños los primeros en conocer sobre las cooperativas no agropecuarias, acerca de formas de producción no estatal y otras del "cuentapropismo", métodos que se ya se aplican en Cuba.Además, esta tierra vio nacer a revolucionarios de alta talla; fue escenario de gestas heroicas durante las guerras de independencia, como las protagonizadas por el Lugarteniente General Antonio Maceo.Esa unidad debemos preservarla por sobre todo las cosas, pues estamos conscientes de que la lucha no ha terminado, solo ha cambiado la manera en la que pretenden destruirnos, afirmó Valdés.Ante la historia y sus mártires, más de ocho mil lugareños se dieron cita en Artemisa, desde donde partieron 28 de sus hijos para participar en aquella gesta, que si no fue una victoria de las armas si resultó el motor impulsor para el triunfo de la Revolución en 1959.Tras ese triunfo, por primera vez se logró una verdadera soberanía, los destinos del país dejaron de decidirse en Washington, la palabra democracia adquirió su verdadera dimensión, nunca más hubo un asesinato político o un torturado, y fueron barridas las bases institucionales de la discriminación, aseveró.En voz de los niños llegó el agradecimiento por los años de lucha y las vidas entregadas por la soberanía de la patria, la justicia social y los logros alcanzados por la Revolución.La música y la décima campesina, muestras de las más profundas raíces del pueblo cubano, dejaron en claro el amor a la patria y a una nación que transforma su economía por un socialismo más próspero y sostenible.Las más jóvenes generaciones hicieron gala de una educación para las artes, que no falta en cada rincón de la isla y no podía ser menos en tierras artemiseñas.El presidente Raúl Castro presidió el acto y lo acompañaron el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, y varios de los asaltantes al cuartel Moncada.Valdés rememoró el hecho que marcó un antes y un después en la última etapa de las luchas por la libertad de Cuba.Ese día (26 de julio de 1953) un grupo de jóvenes, encabezados por el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, asaltaron los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. De esa manera, iniciaron la insurrección armada contra el régimen de Fulgencio Batista.Destacó el alegato de defensa de Fidel Castro, conocido como La historia me absolverá, donde el líder representó un cuadro de todos los males de aquella sociedad, los cuales los cubanos de hoy solo conocen por datos históricos, precisó.En las palabras de Valdés quedó el reconocimiento a la solidaridad de los cubanos, que han llevado salud desde el Himalaya hasta la Amazonía, al espíritu de lucha de todo el pueblo, que ha permitido la perdurabilidad de la Revolución y a los jóvenes, quienes demuestran su compromiso con ella.
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