La cultura y el arte primitivosPor Lucía Arboláez Los exponentes de asentamientos aborígenes mejor conservados y más antiguos son sin duda los que se encuentran en determinadas zonas de Cuba y parte del Caribe, señalan estudios realizados por expertos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y otras instituciones nacionales Según esos estudios, los hallazgos se fueron enriqueciendo, sobre todo, a partir de la última década del siglo XX.Uno de estos lugares se halla en la zona llamada Los Buchillones (declarada en el 2011 Monumento Nacional), ubicado entre los poblados de Punta Alegre y Máximo Gómez, pertenecientes a la provincia de Ciego de Ávila, al borde del litoral norte del municipio de Chambas. Muchas y diversas son las piezas encontradas en ese lugar, entre los años l989 y l994, unas 195 de ellas confeccionadas en madera, enterradas en el limo de las lagunas donde fueron encontradas, y en el que predominara el fango cargado de minerales, que los mantuvo casi intactos.Algunos de los objetos confeccionados en maderas son bandejas, vasijas con asas decoradas y dujos. Sin embargo el primer lugar en este desarrollo de la cultura primitiva en la isla de Cuba lo ocupa la figura del hacha petaloidea, según los entendidos, la cerámica tampoco se queda atrás, y esta constituida por útiles en formas de cazuelas, tazas y hasta platos, por solo citar algunos. Aunque todo es admirable, los más destacados son sin duda los asientos llamados “Dujos”. Los DujosSon pequeños bancos confeccionados en una sola pieza con maderas preciosas en extremo duras, de hermosas tallas pulidas y destinados a ser utilizados sólo por las personalidades principales en los actos y ceremonias sociales de los taínos, quienes fueron los primeros habitantes de extensas zonas de las Antillas Mayores.“Estos asientos o bancos proporcionaban el descanso físico necesario y la concentración mental para la comunicación con el mundo sobrenatural…”, según revelara en un artículo aparecido en la revista Cuba Internacional varios años atrás, el especialista Otton A. Suárez (ya fallecido).Manifestaban con su utilización —continúa— la estabilidad y sabiduría en el cargo, además de ostentar virilidad (detalle de tótem-cemi que se mostraba, proyectante, entre las piernas del sentado).Según el interesante artículo de Otton, Fray Bartolomé de las Casas describió en una ocasión este tipo de pieza conocido por dujo y su uso y señaló: “Yo los vi algunas veces celebrar su cohoba*/…El primero que la comenzaba era el señor/…/; tomaba su cohoba/…/ y tomabase sentados en banquetas bajos, pero muy bien labrados, que llamaban duohos.” *Cohoba: polvos que inhalaban
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