Por Ibis Frade Brito
El Buena Vista Social Club lleva varios meses recorriendo el mundo en su Adiós Tour, pero todavía hoy —tras conocer los teatros de grandes capitales— encuentra el mejor público en la calle de un barrio habanero.
Al menos así lo sintieron en el concierto número 70 de la gira por los barrios del trovador cubano Silvio Rodríguez, quien cedió su escenario al aire libre en La Habana Vieja a esos consagrados de la música tradicional.
El trovador apenas entonó tres o cuatro canciones, varias de ellas devenidas clásicos de su repertorio como El reparador de sueños, Óleo de una mujer con sombrero y El Necio.
La diva del Buena Vista Social Club, Omara Portuondo, llegó con la cadencia de sus recién cumplidos 85 años y su experimentada voz, tan potente como en los tiempos en que era reina de los clubes y cabarets de La Habana.
Entre el público en la calle y desde los balcones del populoso barrio de Jesús María, algunos gritaban “Omara lindísima”, “Omara, te queremos”.
Acompañada por el trombón de Jesús “Aguaje” Ramos, con su envidiable registro estremeció a todos al interpretar Veinte años, canción que le apasiona desde sus días de niña.
El Chan Chan y El cuarto de Tula pusieron movimiento a la noche y la multitud premió con aplausos la destreza de Barbarito Torres en el laúd, el cual tocó hasta colocado en su espalda.
Los del Buena Vista también recordaron al mítico Compay Segundo y al entrañable Ibrahim Ferrer, con quienes comenzaron el proyecto, pero que ya no están.
Tras esta escala en la capital cubana, la orquesta continuará su periplo mundial para despedirse de los escenarios. Además, el año próximo Omara realizará una gira por Europa: 85 Tour.
Desde sus inicios, el Buena Vista logró imponerse en el gusto de diversas generaciones en la escena nacional y foránea.
Conformado en su mayoría por veteranos músicos de esta isla caribeña, defensores a ultranza del son, el bolero, el danzón y la salsa, el proyecto reúne desde 1996 a prestigiosos cultores de la música tradicional cubana, sobre todo aquella de las décadas de 1930 a 1950.
Bajo la batuta del guitarrista y productor estadounidense Ry Cooder, grabaron un álbum merecedor de un premio Grammy y un documental nominado al Oscar en el 2000.
La encarnación actual incluye una nueva generación como Luis “Guajirito” Mirabal, quien a sus 21 años comparte protagonismo con su abuelo Luis Manuel “Guajiro” Mirabal, de 82.
Mientras, entre los veteranos figuran Torres, Portuondo, el guitarrista Eliades Ochoa y el trombonista y director Jesús “Aguaje”.
El mes anterior, la orquesta sumó otro palmarés a su privilegiada carrera al actuar en la Casa Blanca, el primer grupo cubano en presentarse allí en el último medio siglo.
Buena Vista Social Club pone sabor tradicional a concierto de Silvio
La música tradicional cubana del Buena Vista Social Club puso un ritmo diferente a la presentación de Silvio Rodríguez en su gira por los barrios habaneros, que muchos dicen parece interminable.
La fecha para este concierto no fue casual: Silvio quiso hacerlo coincidir con el mismo día en que el líder venezolano Hugo Chávez declaró el fin del ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) en una movilización popular en Mar del Plata.
De hecho, muchas de las personas del público eran participantes del Encuentro Hemisférico Derrota del ALCA, 10 años después, celebrado en La Habana con la presencia de unos 130 delegados de 24 países.
Ante el reclamo de una multitud que quiere ser a la zurda, más que diestra, entonó El necio, banda sonora de muchas manifestaciones progresistas en América Latina y esta Isla, y también cantó Guevara el hermoso.
Silvio, al parecer, no teme que se le canse la voz y sigue desgranando sus conciertos por zonas populares o apartadas. Incluso, cuenta con quienes lo siguen sin importar cuán recóndito y periférico sea el lugar.
Hace unos cinco años comenzó la “gira” por los barrios, anhelo del autor de Ojalá por llevar el arte allí donde más se necesite y respaldada por músicos invitados como Isaac Delgado y la española Mayte Marín.
En esta ocasión, contó con el Buena Vista Social Club, una de las agrupaciones cubanas con mayor prestigio internacional.
La orquesta hizo una escala en La Habana en su periplo mundial Adiós Tour y después continuará por Brasil y Argentina ese recorrido para despedirse de los escenarios.
Antes de comenzar su actuación en Jesús María, Omara Portuondo recibió el Premio Pablo por su cubanía universal y por lo maravilloso de su voz, que ayudó a “parir” a Silvio la maravilla de esta era, según reza la dedicatoria del lauro.
Este galardón lo confiere el Centro Pablo de la Torriente Brau desde 1998 para reconocer a personalidades de la cultura y la intelectualidad, defensores de los mismos valores e ideales de ese periodista revolucionario cubano.
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