Cayo Saetía, un rincón paradisíaco

Un apartado rincón del oriente cubano –en la provincia de Holguín-, bajo el sugestivo nombre de Cayo Saetía atrae hoy con fuerza a los viajeros europeos, que llegan al archipiélago interesados en la naturaleza y en aventuras.

Por  Roberto F. Campos

En la península de Ramón aparecerá un amplio plan de desarrollo turístico, pero al momento es un sitio verdaderamente paradisíaco, con mucho mar y paseos de diferentes tipos.

Un apartado rincón del oriente cubano –en la provincia de Holguín-, bajo el sugestivo nombre de Cayo Saetía atrae hoy con fuerza a los viajeros europeos, que llegan al archipiélago interesados en la naturaleza y en aventuras.

La parte este del país está cargada de colorido y posibilidades para quienes pasan sus vacaciones de manera activa. Tal afirmación la corrobora mucha gente que ya visitó lugares capaces de dejar una huella en el visitante, mediante fotos.

Es de esos lugares que prácticamente conmociona a los europeos, adonde se llega de preferencia por mar, en un viaje de dos horas que permite un disfrute visual de la península.

Es un islote con bellos escenarios. Se encuentra a 120 kilómetros al sureste de esa ciudad, entre la Bahía de Nipe y el océano Atlántico, pero sus playas y la variedad de la vegetación crean las delicias de los más exigentes turistas.

Bajo la administración del Grupo de Turismo Gaviota, ese lugar se puede visitar en busca de playas vírgenes y la posibilidad de acceder a un recorrido en jeep o camión que permite observar la fauna del lugar: ciervos, búfalos y hasta algunas avestruces.

Para el director de la Villa Cayo Saetía, Alberto Ricardo González, se trata de un inmejorable paraje. Dice que el cayo está enclavado en el municipio de Mayarí, en la mencionada provincia de Holguín, y abarca en sus 42 kilómetros cuadrados cinco formaciones boscosas.

Esas formaciones están integradas de conjunto con la explotación y el desarrollo de las especies exóticas, algunas de ellas introducidas en el país desde el extranjero con cuidado medioambiental.

Menciona 14 especies, como son los casos de las cebras, los dromedarios, los venados, antílopes y los búfalos, que se adaptaron perfectamente al entorno. Muchas de ellas llegaron de la India y África. En aquel parque natural se realizan recorridos mediante vehículos apropiados, cuyo panorama disfrutan los turistas.

Para ello ya existe una villa de cuatro estrellas con 12 habitaciones, en un paraje recóndito, pero que facilita tanto esos viajes y paseos como caminatas, o la práctica de otras modalidades como el caso del buceo y el snorkeling, pues existen allí fondos hermosos.

Apunta el directivo que el Grupo Gaviota, que opera tanto la villa como las excursiones y las posibilidades del cayo, también oferta safaris a través de las praderas del lugar, paseos a caballo, en lancha y propuestas gastronómicas tradicionales y exóticas.

El centro es La Playa del Cristo, donde aparece un rancho de balneario y a donde se llega en catamarán, a veces –según como esté la marea- obliga a mojarse hasta la cintura para desembarcar, lo que otorga un toque de distinción al viaje. De esos paseos y navegaciones, contabilizan a unos 100 clientes diarios en la temporada alta (noviembre-abril) y de tres a cuatro recorridos por el cayo, en distintos medios, por jornada, pero ahora crecen los pedidos.

Los turistas llegan desde la también oriental ciudad de Baracoa, en la provincia de Guantánamo, en excursiones de un día, junto con estancias de más tiempo en la villa, fundamentalmente de alemanes, italianos, franceses y canadienses.

Cayo Saetía se encuentra a 120 kilómetros al sureste de la ciudad de Holguín, entre la bahía de Nipe y el océano Atlántico, pero sus playas y la variedad de la vegetación crean las delicias de los más exigentes turistas.Las iguanas adornan el bello paisaje de Cayo Saetía.

Categoria: