La capital de Cuba llegó a sus 495 años de fundada con la vista puesta en un futuro de mayor relación con el mar y más apertura a visitantes de múltiples geografías. La ejecución de numerosas obras en su entorno geográfico contribuirá a ese propósito y destaca entre ellas la reparación de su sistema de alcantarillado, para conducir los desechos mar afuera y que se considera vital en el funcionamiento de la metrópoli.
A criterio de especialistas, otra acción indispensable en esa estrategia es la rehabilitación de redes soterradas en el centro histórico de la capital, declarado Patrimonio Cultural en 1982 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El proyecto debe concluir en 2015, incluye el mejoramiento de las redes de electricidad, acueducto, gas y comunicaciones, pero muchos tramos precisan de una renovación tecnológica completa.
Según el coordinador del programa de redes soterradas de La Habana Vieja, Mario Delgado, este es un trabajo calle a calle para mejorar los servicios a la población y favorecer el crecimiento y desarrollo general de esta zona, en la cual nació la gran urbe capitalina.
A partir del siglo XVI el puerto ofreció servicios a todo tipo de barcos y devino centro de la actividad económica portuaria del país, hasta que las autoridades cubanas decidieron desplazar su infraestructura a la bahía del Mariel, a 45 kilómetros al oeste de La Habana, con mayor calado y amplitud.
La Oficina del Historiador de la Ciudad pretende colocar un paseo marítimo para que los caminantes puedan adentrarse a pie en parte de la bahía y se prevé, además, restaurar un embarcadero en pos de ampliar el traslado por mar hacia otros lugares de la urbe.
A partir de la ampliación del puerto del Mariel, la rada capitalina podría reconvertirse e ir abriendo la ciudad al mar porque, en realidad, hasta ahora, estaba de espaldas, comentó Patricia Rodríguez, la directora de Plan Maestro para la revitalización integral del territorio de La Habana Vieja.
La capacidad de relacionarse con su entorno marítimo es una distinción de los habaneros y, de hecho, muchos símbolos aquí lo demuestran, como la estatua del Cristo de La Habana, que recibe a los visitantes a la entrada de la bahía, y la Giraldilla, un icono de la comarca, proveniente de una célebre historia de amor. No sería comprensible lo que somos hoy sin tener idea de lo que fuimos ayer, recuerda a menudo el historiador de La Habana, Eusebio Leal.
En reciente encuentro con la prensa, Leal agradeció el apoyo de la Unión Europea y de la UNESCO en obras cuya reparación demanda múltiples recursos y años de labor para devolver cuerpo y esplendor. De acuerdo con el Historiador, el esfuerzo valeroso por La Habana no es solo de pintar fachadas.
Emplazamientos importantes rescatados este año fueron el Teatro Martí, cuna del género bufo en Cuba; el mariposario de la Quinta de los Molinos; el Bodegón del Queso y el antiguo Almacén de la Madera y el Tabaco, convertido ahora en una cervecería artesanal, entre otros no pocos sitios.
No obstante a varios planes en ejecución, La Habana, conocida en época colonial como La llave del Golfo, necesita aún de otros muchos proyectos y reunión de voluntades para recobrar completamente aquel encanto que inspiró a poetas, músicos y pintores de diversas generaciones.
OTRAS IMPORTANTES OBRAS
El vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial, Osmín Abel Camejo, manifestó que la capital guarda momentos significativos de un pueblo que ha mostrado en las calles su apoyo irreversible a ese proceso. Mencionó los ya tradicionales y multitudinarios desfiles por el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, a los que asisten más de un millón de personas.
Esa es la misma ciudad que enfrenta los problemas cada día –afirmó- en los cuales el gobierno trabaja para lograr una mayor satisfacción de las necesidades de la población. Camejo explicó que desde el comienzo de 2014 se impulsan varios programas de remodelación de escuelas y centros hospitalarios, sectores a los que se destina una gran inversión.
Más de 1 500 centros patrimoniales, de servicios e instituciones adelantan obras de remozamiento que también forman parte de ese programa, señaló. Y otras de las actividades constructivas desarrolladas por la fecha es el incremento del fondo habitacional, un proyecto muy significativo para los capitalinos, sobre todo para quienes han estado albergados por años tras perder sus viviendas por afectaciones climáticas o derrumbes.
Indicó que se da un fuerte empuje a esa tarea, con el propósito de reducir ostensiblemente, en un plazo de menos de cinco años, la cifra de familias que viven en esas condiciones.
El transporte público pasa en la actualidad por una etapa de recuperación del parque de ómnibus, lo cual incluye la adquisición de nuevos vehículos, mientras que viales y redes eléctricas también ejecutan labores intensas de rehabilitación, apuntó.
Otro objetivo del gobierno de La Habana es profundizar en el estudio de las raíces históricas, para fortalecer el espíritu de pertenencia y patriótico de los capitalinos. El cumpleaños 495 de la urbe fue celebrado paralelamente al proceso de rendición de cuenta de los delegados del Poder Popular a sus electores, a través del cual se da respuesta a la mayor cantidad posible de planteamientos que de él se deriven. Añadió que aquellos problemas a los que no pueda darse solución inmediata serán incluidos en el plan de la economía para, finalmente, resolverlos.
Otro logro de este año fue la aprobación en junio del Plan General de Ordenamiento Territorial y Urbano hasta 2030, que prevé una ciudad que privilegie la investigación, el capital intelectual y las economías creativas. Pero que también se encamine a lograr una ciudad gobernable, democrática y descentralizada, que se transforme sobre sí misma, eficiente y racional, habitable, con viviendas dignas y con servicios urbanos accesibles y de calidad.
El plan tiene entre sus objetivos fundamentales ofrecer soluciones coherentes para el desarrollo del territorio, la preservación patrimonial, la relación armónica con el medio ambiente y el mejoramiento de la vida urbana.
La Habana llegó a los 495 años de su fundación incluida entre las 14 finalistas para ganar el título de Ciudad Maravilla del Mundo. Sin dudas es muy añeja, pero se reanima en cada aniversario con el cariño de quienes no la olvidan y de aquellos que no la pueden dejar.
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