La Habana entre las nominadas en el mundo
Por Roberto F. Campos
La posibilidad de que La Habana clasifique entre las siete ciudades más maravillosas del mundo constituye en la actualidad un estímulo muy particular para la industria turística de nuestro país. El concurso donde estas serán seleccionadas es promovido por una fundación suiza, y ya hay antecedentes de su impacto particular, desde el punto de vista económico y del sector recreativo, en la capital cubana.
Respecto a la lista de las nominadas, existe opinión dividida de muchas personas y parece predominar el criterio de la versatilidad de esta urbe, independientemente de sus problemas materiales. De esa suerte, ahora La Habana está en el umbral para coronarse como una de las siete ciudades más maravillosas del universo, y ello ocurre en momentos cuando uno de los principales gestores de ese premio llega hasta ella para andar por sus calles y barrios.
El director de N7W Foundation, el británico Jean-Paul de la Fuente, visitó la urbe del 24 al 27 de noviembre de 2014, en un itinerario que le llevará a recorrer, antes del 7 de diciembre, las 14 finalistas. De la Fuente tuvo una estancia de cuatro días en esta ciudad, se encontró con el historiador de La Habana, el doctor Eusebio Leal, en una aproximación a diversas autoridades, pero sobre todo, con el pueblo cubano.
Durante una reunión con la prensa en el Hotel Parque Central, el titular -economista internacional de profesión y publicista- dijo que muchas personas en el mundo quieren a La Habana y votarán por ella. Recordó que este es el tercer concurso organizado por la Fundación New 7 Wonders (creada en 1999 en Suiza) y son premisas del actual el de las Siete Maravillas del Mundo Moderno y el de las Siete Maravillas de la Naturaleza.
Explicó que en las dos indagaciones anteriores se recopilaron 600 millones de votos y reafirmó un concepto muy sencillo para ellos. Maravilla es simplemente lo que piensa la gente, de ahí que el resultado ocurra a partir de la votación mundial. En la decantación de 77 urbes a 28 tomó parte un jurado, liderado por el ex secretario general de la Unesco, Federico Mayor.
El 7 de diciembre debe darse a conocer el veredicto, por lo que exhortó a los cubanos a votar, y a las autoridades a facilitar esta acción mediante las comunicaciones disponibles y los medios de prensa. De la Fuente se mostró optimista en cuanto a las posibilidades de La Habana en el concurso y recalcó que clasificar estimula el turismo, como ocurrió con los escenarios anteriormente galardonados.
La página de votación (new7wonders.com) muestra, además, las restantes finalistas, y son estas Vigan, Doha, Reykjavik, Londres, Ciudad de México, Beirut, La Paz, Durban, Chicago, Quito, Perth, Barcelona y Kuala Lumpur.
El actual proceso de votación comenzó en 2012 con más de 1 200 nominaciones de aproximadamente 220 países, y el 7 de octubre de 2013 se redujo la cifra inicial a unas 300 urbes. De esa fecha al 21 de octubre, un panel de expertos seleccionó 28 candidatas a finalistas, y la última fase culminará el 7 de diciembre, cuando sean reveladas las Siete Ciudades Maravillas del Mundo.
El británico es un convencido de la importancia del concurso, una buena idea, como lo caracterizó. Algunos de sus ejemplos apuntaron a resultados beneficiosos para las que queden entre las siete ganadoras. Dijo que algunos territorios, incluso, tuvieron después que construir otro aeropuerto, por la amplia demanda de viajeros por conocerlos.
También destacó la importancia para ellos del número siete, un concepto milenario que atañe a las siete maravillas del mundo antiguo, de ahí que siempre preservan esa idea. Para Cuba es una oportunidad indiscutible de apoyo a su economía, no solo en el caso de llegar, sino de que ya La Habana está entre las 14 aspirantes de la lista final, en la que todas tienen igualdad de condiciones. Recordó el visitante que hace 2 200 años fueron anunciadas las siete maravillas del mundo antiguo, y en ello se apoyaron para destapar el concurso.
Para De la Fuente, en su primera visita a Cuba fue muy importante conocer a la gente, los problemas y bondades del país, la espiritualidad de sus seres humanos. Explicó que tuvo una muy buena impresión de los intercambios con el historiador de la ciudad, Eusebio Leal, por su dinamismo e iniciativas. Y recordó que las más importantes metrópolis del mundo no están en la lista, como son Nueva York y Tokio, porque la gente, en sus listas, ha reconocido valores muy especiales de determinados sitios, culturas y potencialidades.
Entornos emblemáticos
La capital cubana tiene, verdaderamente, muchos encantos. Sitios que no solo turistas extranjeros frecuentan, sino espacios obligados para muchos cubanos, que admiran o toman fotos de esos paisajes urbanos, y algunos, solo algunos, se pueden recordar ahora, cuando está entre las 14 clasificadas. Y el Memorial José Martí es uno de los monumentos de más importancia en la capital cubana. Dedicado al Héroe Nacional (1853-1895) cuenta con una vista maravillosa y una torre que constituye el mirador más importante de la localidad.
Posee salas con una visión completa e integral de Martí, y detalles del trazado, construcción y urbanización de la Plaza, además de los hechos más relevantes ocurridos en ella, pues luego de 1959, cuando triunfa la Revolución Cubana, es escenario de los más significativos acontecimientos políticos del país. El conjunto monumentario está formado por la base, la estatua y seis columnas, la torre con el mirador, la tribuna, fuentes y áreas verdes. Fue inaugurado al público el 27 de enero de 1996.
La Bodeguita del Medio, con más de 50 años de fundada, ratifica cada día su condición del restaurante cubano más conocido en el mundo, muy cerca del sistema de fortificaciones coloniales que otorga brillo a La Habana. Es un sitio muy particular para degustar lo más típico de la comida cubana, como el cerdo asado en su jugo, picadillo a la habanera, moros y cristianos, frijoles negros dormidos o cerveza bien fría, sin despreciar la piel de cerdo frita, conocida como chicharrones.
El Museo Nacional de Bellas Artes, fundado como tal en 1913. Hasta 1925 guardó sus obras de arte en diversos locales para, finalmente, en 1955, contar con una edificación propia en el lugar donde hoy se encuentra (Trocadero, entre Monserrate y Ánimas), un centro urbano muy populoso.
Mención obligada es el restaurante Floridita, que abrió sus puertas en julio de 1817 en las entrecalles de Obispo y Monserrate, otro espacio habanero muy concurrido en La Habana Vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982.
Destaca significativamente, además, la plaza conocida originalmente como de la Ciénaga y después nombrada "de la Catedral", un lugar que tiene mucho que ver con los orígenes de la ciudad capital, asentada definitivamente el 16 de noviembre de 1519 en las márgenes del Puerto Carenas, o Bahía de La Habana.
Por otra parte, el tiempo no ha desteñido al Cabaret Tropicana. En sus historias aún queda intacto el color, la música y las bellas mujeres, tanto de antaño como del presente.
Fue el 31 de diciembre de 1939 cuando nació ese espacio para la diversión y el buen arte, con una serie de expectativas que aún hoy se cumplen entre viajeros de todo el mundo amantes de La Habana, una urbe maravillosa, independientemente de los concursos.
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