Por Martha Cabrales y Teresita Vives
El doctor Jorge Berlanga, creador principal del Heberprot-P, medicamento que contribuye a evitar la amputación del pie diabético, se mostró optimista con las posibilidades de su empleo en Estados Unidos.
En una conferencia impartida en la XVI Reunión Nacional del Programa de Atención Integral al Paciente Diabético en Santiago de Cuba, el científico ponderó el reconocimiento que ha ido ganando esa terapéutica entre la comunidad médica involucrada en esos tratamientos en la nación norteña.
Expresó que una aspiración de los cubanos artífices del producto y de los profesionales de la salud que lo aplican en el archipiélago es su utilización en Estados Unidos, donde el promedio de amputaciones diarias con motivo de la úlcera del pie diabético es de más de 220, por lo cual resulta un costoso dilema vital.
Berlanga aprecia que allí son extraordinarios los espacios y potencialidades de la fórmula, con la cual Cuba puede dar al mundo una lección que trasciende lo comercial para inscribirse en los órdenes clínico y médico.
Aludió a su reciente participación, a finales de marzo último y por segunda vez en estos dos años, en la Conferencia global de pie diabético, con sede en la ciudad norteamericana de Hollywood, en la que tuvo el honor y la enorme responsabilidad de la disertación inicial.
Dijo que tuvo la satisfacción de constatar cómo, año tras año, va creciendo el conocimiento, la aceptación y el prestigio del Heberprot-P entre científicos, médicos, clínicos, cirujanos y otros especialistas, así como el hecho de que prominentes profesores hayan accedido a publicaciones cubanas sobre el tema.
Encomió el dominio existente en esa comunidad altamente especializada acerca de esta experiencia cubana, de la estrategia en la atención primaria y de la pesquisa activa de pacientes con riesgo para el inicio precoz del tratamiento.
Opinó Berlanga que existe una masa crítica de profesionales y especialistas en cirugía de pie diabético que en Estados Unidos están deseosos de probar el medicamento cubano, al cual reconocen como una alternativa positiva para reducir el costoso índice de amputaciones, que cada año van de 70 mil a 80 mil enfermos.
En Cuba, poseedora de la primera y única terapia efectiva para úlceras del pie diabético en estadios 3 y 4 de la clasificación de Wagner, se impulsa la comercialización de su producto base, el Heberprot-P, mediante paquetes asistenciales en los cuales este producto se erige en valor añadido de probada efectividad, para reducir el riesgo de amputación de las extremidades, como consecuencia de la diabetes mellitus, una de las enfermedades de mayor impacto en el mundo hoy con fuerza sobre la tercera edad.
La Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, S.A. (SMC), actualmente cuenta con más de 150 programas en su cartera de servicios, uno de los cuales incluye a ese producto de excelencia en dos variantes de comercialización: ambulatoria y de hospitalización, según las características clínicas y grado de la lesión.
El Heberprot-P es original desde el punto de vista de su tecnología, basada fundamentalmente en la técnica de infiltración local de una molécula del Factor de Crecimiento Epidérmico (FCE), señaló el Dr. José Ignacio Fernández Montequín, especialista en Angiología, Cirugía Vascular y asesor para el programa Heberprot-P en Cuba y el exterior.
Se trata de un producto que constituye uno de los mayores éxitos de la biotecnología cubana, un fármaco de impacto que ha dado una respuesta muy sólida y segura a una problemática tan grande como es la úlcera del pie diabético, teniendo en cuenta y mirando al futuro, que la población diabética ascenderá a más de 450 000 000 para los próximos años, precisó el también profesor de la Universidad Médica de Cuba e investigador del Instituto de Angiología (IA).
El experto añadió que entre el 15 y el 35 por ciento de los pacientes con diabetes mellitus desarrolla esa clase de úlcera en algún momento de su vida, en tanto la enfermedad en el mundo seguirá aumentando por factores alimenticios, genéticos, el sedentarismo y el estrés, entre otros.
El Heberprot-P está indicado junto a otras terapias convencionales, para el manejo del pie diabético en pacientes con úlceras neuropáticas e isquémicas con un área superior a un centímetro cuadrado.
Este producto es capaz de reducir el tiempo de cicatrización, estimular la granulación a nivel tisular y la reepitelización, ventajas que repercuten en la reducción del riesgo de amputación.
Cuba fue el segundo país en el continente americano en tener el FCE humano logrado por vía recombinante —mediante ingeniería genética— en fecha tan temprana como 1988, prácticamente de forma simultánea con los Estados Unidos, y en 1990 desarrolló la primera formulación para aplicación tópica sobre las úlceras, que ha servido para el tratamiento de las heridas agudas en las unidades de quemados del país.
En 1994, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), institución rectora de esta actividad, empezó a estudiar los efectos biológicos de la farmacología de la inyección local del FCE, tema que carecía de antecedentes hasta ese momento, señaló el investigador titular y doctor en Ciencias Jorge Berlanga Acosta, responsable del Proyecto de Cicatrización y Citoprotección de la Dirección de Investigaciones Biomédicas del CIGB.
Desde esa fecha, se inició el programa de investigación llamado EGF-parenteral, plataforma de despegue para una serie de pruebas en animales en las que se logró demostrar que las potencialidades biológicas del FCE se develaban mediante la infiltración y no la administración tópica.
Luego, como parte de una labor conjunta con el Instituto de Angiología y Cirugía Vascular del MINSAP, en 2001 se inyectaron en borde y fondo las úlceras de 29 pacientes en estado clínico terminal, bajo el consentimiento de ellos y de sus familiares, 17 de los cuales se salvaron de la amputación.
A partir de ahí, los diferentes ensayos clínicos, tanto en Cuba como el exterior, demostraron que ese tipo de terapia era capaz de reducir el riesgo de amputación globalmente alrededor de un 70 por ciento, y entre sus grandes virtudes resaltaban la eficacia y respuesta farmacológica, así como la prácticamente nula o despreciable tasa de recurrencia local -reapertura de la úlcera.
A juicio del investigador Manuel Raíces Pérez-Castañeda, de la Dirección de Negocios y Desarrollo de Proyectos del CIGB, la gran importancia del Heberprot-P radica en su fortaleza como herramienta para mejorar la calidad de vida del paciente diabético que enfrenta la complicación de las úlceras.
Con la generalización del tratamiento, el riesgo relativo de amputación en la nación caribeña se redujo en un 78 por ciento, en tanto, en Venezuela se han atendido a más de 100 000 pacientes con úlceras de pie diabético en 20 estados, reportándose índices de amputación por debajo del 1 por ciento, de un 22 que existía antes.
Desde el inicio de la terapia han sido tratados cientos de miles de pacientes en una treintena de países.
Categoria:






