Por Roberto Salomón
Cuba se ha propuesto sucesivos incrementos de la producción azucarera y de los derivados de la caña, en consonancia con los lineamientos económicos y sociales relacionados con el sector.
En la actual zafra se alcanza hasta la fecha una producción de azúcar superior a la de igual fecha de la anterior, y algo similar sucede con buena parte de los diversos rubros fabricados a partir del aprovechamiento de las potencialidades de las mieles, el bagazo y otros tipos de subproductos.
Según el director de Derivados del grupo azucarero Azcuba, Carlos González, en 2014 la entidad produjo 120 millones de litros de alcohol, cifra muy por encima de la lograda en 2013.
También en 2014 se sobrepasó en 10 por ciento lo previsto para ese año en la elaboración de miel-urea-bagacillo y bagacillo predigerido, mientras que para el actual se aspira a un incremento del 14 por ciento.
Hay 34 plantas de esa línea de alimento animal en la agroindustria y se realizan inversiones para que todos los centrales dispongan al menos de una instalación de ese tipo.
Por esa vía existe un aporte anual de unas 75 mil toneladas de esa clase de nutriente, destinado fundamentalmente al ganado vacuno, y se aspira a llegar en varios años a 200 mil toneladas.
De acuerdo con González, la alimentación animal es una de las producciones derivadas con mayor prioridad, dado su impacto en la sustitución de importaciones.
Por ello también se desarrolla, entre otros, alimento ensilado destinado a la ceba de cerdos, para lo cual se erigieron ocho plantas en 2014 y se proyectan otras tres que estarán situadas en el centro y oriente del país.
Mientras, avanza en la rama el desarrollo de bloques multinutricionales, un suplemento que facilita en las reses el óptimo aprovechamiento del alimento. Se han incorporado siete plantas de esa clase de producción y se sumarán otras cinco en 2015.
En la amplia gama de derivados relacionados con la alimentación animal, Azcuba produce, además, levadura torula, pienso industrial y miel B del proceso de fabricación de azúcar, la cual se vende al Ministerio de Agricultura para la nutrición porcina. También merece mención la producción de levadura saccharomices, que se recupera en las destilerías de alcohol y representa un importante alimento animal.
Azcuba produce y controla 19 tipos de derivados de la agroindustria azucarera, entre los que cabe destacar además el sorbitol (un laxante que es además materia prima para producir dentífricos y cosméticos, entre otros), glucosa y gas carbónico.
Asimismo, caramelos, jarabe de fructosa, bioestimulante Fitomás (utilizado ampliamente en la zafra para la maduración de la caña de azúcar), y tableros de bagazo. La fabricación de este tipo de madera artificial estuvo muy deprimida en los últimos años y ahora se recupera mediante la rehabilitación de tres plantas.
Todas estas producciones han sido desarrolladas con la participación del Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar (ICIDCA), el soporte tecnológico de lo que Azcuba produce.
Prueba elocuente del interés de un nuevo impulso a las producciones de derivados de la caña, la constituye el proceso de rehabilitación de las 12 destilerías con que cuenta la rama, con el fin de que sean más eficientes en la fabricación de diversos tipos de alcoholes.
Cabe también destacar la decisión de montar 19 plantas bioeléctricas con el fin de hacer un notable aporte de electricidad a la red nacional, mediante el uso de la biomasa de la caña, en este caso el bagazo.
Actualmente los derivados comienzan a recobrar la prioridad y vitalidad que merecen, al calor del proceso de actualización del modelo económico y social cubano y a tenor con las tendencias mundiales de ese cultivo.
La caña de azúcar, se afirma, puede aportar más de un centenar de productos que satisfacen muchos de los requerimientos de la industria moderna, particularmente de alimento y energía, además de ser por sus características compatible con el medio ambiente.
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