Cultura

Habanarte, un banquete de buen arte cubanoPor Charly Morales ValidoPara ser la primera edición, quedó muy bien. Es el criterio generalizado sobre Habanarte, uno de los más ambicioso proyectos asumidos por el Ministerio de Cultura de Cuba, que reunió en poco más de una semana a lo mejor de las artes en este país. Del 11 al 21 de septiembre, cada una de las expresiones culturales autóctonas tuvo su espacio, y cumplieron su cometido.Con la idea de entregar “Todo el arte de una vez”, Habanarte fue una vitrina que mostró el quehacer cultural contemporáneo y defendió la convivencia de generaciones en la creación, nutrida de muchas corrientes y exponentes, desde los consagrados hasta los debutantes, aquellos que aspiran a trascender –para bien- en el arte.Danza, música, literatura, cine, artes escénicas y plásticas, protagonizaron esta cita, que abrió con un concierto de Isaac Delgado y cerró con la trepidante presentación de Yoruba Andabo, agrupación insignia de la rumba cubana, que ha demostrado con temas como “La Gozadera” que es imposible confinarla como género a clichés marginales.A su vez, reconocidos artistas abrieron las puertas de sus talleres, salones de ensayos, estudios de grabación y aulas de las instituciones de enseñanza, en un movimiento sin precedentes en esta capital, bohemia y ecléctica hasta el tuétano.Conciertos de Havana D´Primera, Van Van, Frank Delgado, Yassek Manzano y Aldo López Gavilán; exposiciones de jóvenes promesas de las artes visuales mediante el certamen Post it y el VI Salón de Arte Contemporáneo; un ciclo de lo mejor del cine cubano, presentaciones de libros y la extensión de la Feria Arte en la Rampa.El Ballet Nacional, la Compañía Lizt Alfonso, Danza Contemporánea y el conjunto Habana Compás Dance, también dieron su aporte a esta iniciativa, secundada por gran afluencia de público, como demostraron las largas filas en sedes como el Teatro Mella, el Karl Marx, el Nacional, el Maxim Rock, el Café Miramar y el Sauce.Los invitados extranjeros tuvieron a su disposición la posibilidad de lujo de disfrutar versiones de grandes eventos como la Feria del Libro, el Cubadisco, o los festivales de Ballet y del Nuevo Cine Latinoamericano, todos a la vez.  El compromiso de los artistas quedó plasmado en su entrega al público. Para el joven percusionista Ruy López-Nussa la pregunta es sencilla: “Si no trabajamos por nuestra cultura, ¿quién lo hará?”. A su vez, el cantante Waldo Mendoza aclaró que participar en Habanarte contribuyó a demostrar el valor y la riqueza de la tradición artística y la identidad cubana. “Es una manera de sentirnos parte de algo más grande que nosotros”, lo definió la bailarina Viengsay Valdés. Cada cual tuvo sus motivos, y el público su premio: mucha y buena cultura, y la certeza de que el año próximo regresará un evento que, al parecer, llegó para quedarse. Fernando Rojas, viceministro de Cultura, estimó que Habanarte cumplió su objetivo de maridar las artes, no solo espirituales, sino también económicos. Sin embargo, no quiere acomodarse en el éxito y advirtió que este mega-evento deberá imponerse nuevas metas para ediciones futuras.       Desde ya la gente espera para darse otro banquete cultural, porque este abrió el apetito por el buen arte…

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