Cumbre de Panamá pasó a la historia

Por Víctor M. Carriba, enviado especial
Fotos: Ismael Francisco

   Ciudad de Panamá se recupera aún de la intensa actividad vivida como  sede de la VII Cumbre de las Américas, que queda en la historia como escenario del primer encuentro oficial entre presidentes de Cuba y Estados Unidos en medio siglo.
   Más allá de los debates a través de foros sobre los temas social, juvenil, empresarial y académico, el cónclave también se recordará como la primera ocasión en que los 35 países del hemisferio occidental se sientan en torno a una misma mesa.
   Esa cifra fue completada por Cuba, invitada por el gobierno panameño luego de varios años de reclamos de los gobiernos progresistas de la región y que estaba excluida de este tipo de conferencia inauguradas en 1994 en territorio norteamericano.
   Después de un saludo formal en la ceremonia de bienvenida a la cita ofrecida por Juan Carlos Varela como mandatario anfitrión, Raúl Castro y Obama se estrecharon las manos ante las cámaras y un grupo de periodistas en uno de los salones del centro de convenciones Atlapa, de la capital panameña.
   Todo se puede discutir si se hace con respeto a las ideas de la otra parte, incluyendo las cuestiones en que se discrepa, puntualizó el jefe de Estado de la mayor de las Antillas para apuntar que existen muchas diferencias en la complicada historia entre los dos países, "pero estamos dispuestos a avanzar".
    En la misma línea, el jefe de la Casa Blanca reconoció que "después de 50 años en que no habíamos cambiado la política, había que intentar algo nuevo".
   También fue la primera vez que ambos presidentes ofrecieron juntos declaraciones a la prensa, para después conversar en privado por espacio de más de una hora, según se confirmó.
   Ese intercambio trató sobre el proceso para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas en La Habana y Washington y las posibilidades de cooperación en diversos campos.
   Se trata de los sectores relacionados con el enfrentamiento al narcotráfico y el terrorismo, la ciberseguridad, la protección del medio ambiente, el cambio climático y la salud, precisó el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en conferencia de prensa.
   Sobre el encuentro entre los gobernantes de Cuba y Estados Unidos, Bruno Rodríguez resaltó el ambiente respetuoso y constructivo en que se desarrolló y reiteró la disposición del Gobierno de la Isla a dialogar sobre cualquier tema.
   Dijo que el presidente cubano reconoció como un paso positivo la reciente declaración de su homólogo de decidir rápidamente sobre la injusta inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
   Al mismo tiempo, Raúl Castro consideró que las medidas adoptadas por Estados Unidos para modificar la implementación de algunos aspectos del bloqueo son un paso en la dirección correcta y se espera que estas se amplíen y se adopten otras nuevas.
   Según el canciller, el mandatario caribeño reiteró el convencimiento de que a pesar de las profundas diferencias existentes entre los dos Gobiernos, pueden convivir de manera pacifica y civilizada en beneficio de los respectivos países y pueblos y de la paz y la seguridad regional.
   Poco antes de la reunión con Obama, Raúl Castro reafirmó ante la Cumbre  que el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba todavía hoy se aplica en toda su intensidad, provoca daños y carencias al pueblo y es el obstáculo esencial al desarrollo de la economía cubana.
   Aclaró que el actual inquilino de la Casa Blanca no tuvo ninguna responsabilidad en la implantación del bloqueo y lo calificó de hombre honesto, de origen humilde y con la valentía de enfrentar al Congreso en un debate sobre la eliminación del cerco a la Isla.
   La cita de Panamá también propició un breve encuentro entre Obama y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en medio del clamor latinoamericano y caribeño contra la decisión del gobernante norteamericano de considerar al país suramericano como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.

EN LA CUMBRE DE LOS PUEBLOS

    Cuba agradeció de igual modo el rechazo expresado por la Cumbre de los Pueblos al largo bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y manifestó su compromiso solidario con las causas de América Latina y el Caribe.
   Al hablar en la clausura de ese evento en representación de su país, el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Miguel Barnet, mostró gratitud por el acompañamiento regional "en la batalla contra el injusto y genocida bloqueo”.
   Esta batalla hay que seguirla dando y sabemos que contaremos siempre con su apoyo, manifestó el intelectual caribeño a los delegados de esta Cumbre, quienes respaldaron la causa de Cuba en la declaración final de esta cita.
   Asimismo Barnet recordó que durante su intervención en la VII Cumbre de las Américas el presidente Raúl Castro ratificó en sus palabras los principios de solidaridad, internacionalismo y defensa de las ideas de grandes hombres como Simón Bolívar, José Martí, Augusto César Sandino, Hugo Chávez y Fidel Castro.
   Igualmente, manifestó que Cuba nunca les fallará a los pueblos de Nuestra América.
   En ese sentido, dijo que jamás va a debilitarse el espíritu de generosidad y entrega que hoy se expresa en miles de médicos y maestros cubanos que combaten epidemias letales y salvan de la ignorancia a muchas comunidades del planeta.
   Por su parte, los jefes de Estado o de Gobierno latinoamericanos y caribeños destacaron en la cita hemisférica la dignidad y el ejemplo de Cuba, que "está aquí porque luchó por más de 60 años con una dignidad sin precedentes", afirmó la presidenta argentina, Cristina Fernández.
   Sobre este particular, el mandatario de Bolivia, Evo Morales, aseguró que la presencia de la Isla es un triunfo de su Revolución, de su heroico pueblo y su líder histórico, Fidel Castro.
   Me complace muchísimo que la hermana República de Cuba haya ocupado el lugar que le corresponde en esta plaza, expresó la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson-Miller; en tanto el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, aseveró que este es un momento histórico porque triunfó la dignidad y la soberanía.
 

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