Declaración de la ACCREVEN en saludo al 125 Aniversario de la Caída en Combate de José Martí.

"Si vuelvo, para nuevas luchas, recíbanme con una sonrisa".
19 de mayo de 1895. Apagada por tres proyectiles coloniales cargados de odio, la vida terrenal de José Julián Martí Pérez, dejó de latir. Nuestro Mayor General del Ejército Libertador, alma de la Revolución.
Han transcurrido 125 primaveras y por cada una de ellas el pueblo de Cuba ha dicho presente en los surcos de la Patria. Para rendir honores y no dejar morir al apóstol de nuestra independencia, autor intelectual del Moncada, faro del Granma y promesa cumplida del 1º de enero de 1959, la hora de la siembra y la cosecha tiene que ser al mismo tiempo.
Las cubanas y cubanos residentes en la República Bolivariana de Venezuela entendemos que los momentos que atravesamos son difíciles y en una fecha como esta honramos el legado martiano, nuestro americano y antimperialista. Acompañamos a Cuba, la nación virtuosa acostumbrada a resistir, batallar y sortear los peligros inscritos en la agenda del hostil vecino del norte. Sabemos que para continuar la marcha triunfante junto a los desposeídos de la tierra, la luz del Maestro y la unidad suprema que con él aprendimos es imprescindible.
Lo saben también los enemigos. Por eso hacen y deshacen para dividirnos: nos atacan, provocan, bloquean. Su desesperación e impotencia se ve en sus actos, negocian con traidores que por unas cuantas monedas arremetan contra los bustos que las manos más puras han moldeado para recordar por todos los caminos al revolucionario integral.
No se detienen los villanos en su cobardía y el silencio cómplice. El mundo supo del último ataque terrorista perpetrado contra la Embajada de la República de Cuba en Washington, Estados Unidos: Son los mismos proyectiles imperiales que cercenaron la vida de Martí. Es el mismo odio contra Cuba y su decisión de ser para siempre libre y soberana. Allí estaba el artífice de nuestra batalla suprema, La de las ideas: El combatiente valiente sin miedo ni odios.
Aquí esta nuestro pueblo, en los surcos amados de la Revolución que él organizó para el futuro. Con Fidel lo recibimos y es hoy nuestro presente. Sin escatimar amores ni desvelos la tarea es cuidar el camino iluminado. Las miles de rosas blancas que cultivamos lo mismo en julio como en enero ante los ojos del mundo aquejado se convierten en admirables ejércitos de esperanza y vida. No es magia, es el extraordinario acto de la solidaridad.
En este día de mayo el mundo ve llegar a Cuba multiplicada en sus tropas engalanadas con sus batas blancas; no demora en asistir a esa humanidad que Martí nos enseñó a amar desde la Patria y por la que también entregó su vida de cara al sol. A todas partes llegan con el canto más puro, “arrebatador y sencillo” , el “himno patriótico cubano” y la bandera de la estrella solitaria cerca del corazón. Hombres y mujeres dispuestos a librar los combates más sublimes que haya podido conocer nuestra revolución en la mejor versión de guerra "necesaria" y "generosa" en pleno siglo XXI.
Caracas, 16 de Mayo 2020
Junta Directiva Nacional/ ACCREVEN /Club Martiano

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