Declaración de la coordinadora de cubanos residentes en Suramérica

Club Martiano "Simón Bolívar" 
Asociación de cubanos residentes en Venezuela
Días memorables para la historia de Suramérica y de América Latina, Nuestra América, debe ser el  17 y 18 de febrero de 2013, 17 porque  marca el triunfo del presidente de Ecuador  Rafael Correa y su Revolución Ciudadana, con un 60% de votos a favor, líder del pueblo. Una muestra más de reafirmación y convicción de que la justicia sigue triunfando para nuestros pueblos y que la verdad está del lado de los hombres que luchan todos los días “por el bien de todos”. Como lo dijera una sencilla mujer ecuatoriana en el día de ayer, ni el frío del Cono Sur, ni los que intentaron obstaculizar el proceso, la minoría, nada, los detuvo a salir a las calles, a apoyar y celebrar la victoria de “su presidente”, quien más ha hecho por la seguridad social y económica de la nación andina. Significado particular reviste el hecho de que el presidente ecuatoriano dedicó su triunfo contundente al presidente Chávez.
Por ello, hoy 18 de febrero marcó también pauta histórica y de alegría compartida, con la llegada a  Caracas, en horas de la madrugada, de su querido Hugo Chávez, su presidente, después de 2 meses de recuperación en tierra cubana por su delicada intervención quirúrgica, regresa a la Patria del Libertador y le envía mensajes de aliento a su pueblo. Tal como diría el Vicepresidente venezolano Nicolás Maduro en días pasados: “más allá de las fronteras políticas del campo revolucionario muchos han expresado su felicidad por ver a nuestro Comandante Chávez con su sonrisa de vida y su rostro iluminado” y por ello, nosotros, los que estamos de su lado, del lado de la solidaridad y la humanidad, de la paz y los derechos humanos, de la justicia verdadera, declaramos nuestra alegría plena por su retorno y por su recuperación total y manifestamos nuestro apoyo incondicional a su lucha, aunque les duela a sus enemigos, que son los nuestros, a ese grupúsculo burguesito y apátrida que no respetan ni los sentimientos y cada día están más perdidos y desprestigiados.
Repitamos y hagamos nuestras, las palabras que escribiera el Apóstol de Cuba, José Martí, en carta a su amigo guatemalteco Joaquín Macal: “La vida debe ser diaria, movible, útil; y el primer deber de un hombre de estos días, es ser un hombre de su tiempo”- seamos hombres y mujeres de estos tiempos, estemos al lado de la verdad y del deber , luchemos sin descanso y apoyemos las causas más justas y nobles por la que dieron hasta su sangre los próceres de la PATRIA GRANDE.
18 de Febrero de 2013

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