Judo cubano se mantiene en la elite
Por Duber Luis Piñeiro González
Después de varios años sin logros significativos, el judo cubano volvió a planos estelares tras concluir en la tercera plaza del mundial de Río de Janeiro, disputado en la ciudad brasileña entre el 26 de agosto y el 1ro de septiembre.
En la cita universal, Cuba terminó con un saldo de dos medallas de oro, logradas por el portentoso Asley González, en los 90 kilogramos e Idalis Ortiz, en más de 78.
Además, en la competencia por equipo, la escuadra femenina se adjudicó el bronce, lo que dejó ubicada a Cuba en el tercer lugar de la tabla general, por detrás de Japón y Francia.
Esta es nuestra mejor actuación en estas lides en los últimos años, pues desde el Cairo-2005 nos entrábamos entre los tres primeros del medallero general.
En la capital egipcia, al igual que en Río-2013, sumaron dos títulos y un bronce para escoltar a Japón y Holanda.
Al gimnasio Maracanazinho de Río de Janeiro, sede del evento, los cubanos asistieron con divisiones vacías en el masculino y varias judocas lesionadas en el femenino, por lo que el resultado conseguido fue toda una sorpresa para los especialistas.
Antes de la competencia, los vaticinios indicaban con recelo que Cuba, sin el caché acostumbrado, se sometería nuevamente a un test de comprobación después de la enésima renovación de filas.
Quizás ese fue un factor importante, pues los judocas cubanos viajaron sin la presión de otros eventos, solo respaldados por el empuje de sus entrenadores, Justo Noda y Ronaldo Veitía, en el masculino y el femenino, respectivamente.
El primero en encumbrarse en Brasil fue Asley González, quien mostró sobre el tatami sus cualidades como un excepcional peleador.
González, de 23 años y subcampeón olímpico en Londres-2012, se ciñó el segundo título mundial del judo masculino cubano, después del que logró Manolo Poulot en Birmingham-1999.
En su camino al título, tuvo que vencer a los dos únicos rivales que consiguieron batirlo este año, el georgiano Varlam Liparteliani, en el combate final, y el griego Ilias Iliadis, en semifinales.
El cubano se propuso dejar en el pasado la imagen borrosa de la final olímpica, en la que no pudo alcanzar la gloria, por lo que esta vez no dejó cabos sueltos y, con una secuencia de cinco victorias, se coronó campeón del mundo.
Minutos después de su hazaña y todavía aupado en el sopor de la victoria, comentó a la prensa: “Soy el judoca más feliz de este mundial”.
Ya en su patria, confesó que le habían ofrecido hasta 20 mil dólares por perder ese combate final, pero que para él era más importante el título y su entereza, que el dinero.
Por su parte, Idalis Ortiz, campeona olímpica y principal estandarte de la escuadra femenina, sí tenía que imponer su fuerza y su maestría para llegar al podio.
En todo el trayecto, sólo tuvo a una contrincante que la hizo entregarse a fondo, la japonesa Meguchi Tachimoto, en semifinales, el resto fue menos complicado.
Estoy muy feliz por haber podido darle a Cuba y a mi equipo el lugar definitivo en la tabla de medallas y este título se lo dedico a todos los cubanos, a quienes me han ayudado y han confiado siempre en mis posibilidades, apuntó tras concluir su actuación en la lid individual.
En la última jornada del Mundial, la selección femenina obtuvo bronce al derrotar 3-2 a Surcorea, en los combates bilaterales, gracias en gran medida a Ortiz.
Las muchachas ahora tienen por delante otro reto, pues son uno de los ocho equipos nominados por la Federación Internacional (IJF por siglas en inglés) para participar en los II Juegos Mundiales de Combate, previstos del 18 al 26 de octubre en San Petersburgo, Rusia.
Según la IJF, la nómina a las órdenes del profesor Ronaldo Veitía, resultó escogida entre las seis más destacadas del pasado año, por su bronce en el Campeonato Mundial por equipos de Salvador, Brasil.
Cuba en los últimos mundiales
Nuestros representantes no han transitado con éxito por los últimos certámenes del orbe, sobre todo desde el 2007 en adelante.
En Río de Janeiro-2007 los cubanos lograron la mayor cosecha de los últimos ocho años, al sumar dos preseas de oro, dos de plata y una de bronce y ubicarse cuartos precedidos de Japón, Brasil y Francia, por ese orden.
Dos años más tarde, en Roterdam-2009, Cuba sumó dos platas y un bronce para terminar en el puesto 11.
Mientras que en Tokio-2010 los cubanos sólo llegaron hasta el puesto 15, con tres de bronce, en tanto en París-2011, mejoraron algo en la tabla, al concluir en lugar 13, pero esta vez con solamente dos de bronce.
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