Educación

Retos y expectativas en nuevo curso escolar
Por Orlando Oramas León
En un ambiente festivo y gran participación popular se inició en Cuba el curso escolar, con las expectativas puestas en elevar el nivel del proceso educativo y promover la formación de valores ciudadanos, a lo que ha llamado el presidente Raúl Castro.
La celebración central tuvo lugar en Ciudad Libertad, uno de los cuarteles militares de la tiranía de Fulgencio Batista, que la Revolución convirtió en escuela.
El período lectivo 2013-2014 abre un nuevo capítulo en la historia de la educación de Cuba, afirmó el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, quien subrayó que se priorizará la formación política y humana de los estudiantes, bajo la premisa de no solo instruir, sino también educar.
En todo el país las aulas acogieron a cerca de dos millones de estudiantes de la enseñanza general y 200 mil jóvenes de la educación universitaria, amén de otras calificadas y de la educación especial.
Unos 10 mil 400 centros de enseñanza estuvieron habilitados desde el 2 de septiembre, con una cobertura docente del 95 por ciento a nivel nacional.
Elevar el nivel del proceso docente-educativo, incorporar más a la familia, promover la formación de valores ciudadanos, están también entre los objetivos del nuevo curso, según autoridades del Ministerio de Educación.
El sistema educativo tendrá un papel crucial para encarar el llamamiento que hiciera el presidente Raúl Castro, en julio pasado ante la Asamblea Nacional, donde instó a enfrentar la pérdida de valores morales y cívicos en la sociedad cubana.
Aquel discurso ha sido objeto de estudio y debate en distintas instancias populares, en el propósito de aunar esfuerzos en los que la escuela será un escenario fundamental de esta cruzada social.
Por ello, el curso escolar 2013-2014 abrió sus puertas con importantes desafíos y la expectativa de docentes, trabajadores, padres y estudiantes, de que la educación cubana siga siendo un paradigma de las conquistas revolucionarias.
Al triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro, en enero de 1959, en Cuba había un millón de analfabetos, 600 mil niños sin aulas y casi 10 mil maestros sin empleo.
La ley que establecía la primera Reforma Integral de la Enseñanza se promulgó en diciembre de 1959.
En un solo día se abrieron más de 10 mil aulas y la escolarización se elevó ese año a casi el 90 por ciento en las edades de 6 a 12 años.
A principios de 1961 se inició en la capital un gigantesco Plan de Educación para Campesinas.
Ese año fue llamado "Año de la Educación" por la Campaña Nacional de Alfabetización que aquel 22 de diciembre proclamó a Cuba territorio libre de analfabetismo.   
De entonces acá, el país avanzó en sus programas educativos que han recibido reconocimientos y distinciones internacionales, incluso de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO).
Con tales acreditaciones, Cuba ocupa el lugar 14 en el mundo en su índice de Desarrollo de la Educación para Todos.
Además, hemos puesto a disposición del mundo nuestros avances en la materia. En diversas latitudes del planeta miles de personas aprendieron a leer y escribir mediante el programa “Yo, si puedo”.
A las aulas de Cuba acuden también numerosos estudiantes extranjeros. Desde 1961 hasta el 2011, se graduaron en universidades del país más de 35 mil jóvenes de 129 naciones.
Tales estadísticas muestran a un país que se propone metas superiores en medio de un proceso de transformación socio-económica, en el que el proceso educativo deberá estar en la vanguardia.
(El autor es jefe de la Redacción Nacional de Prensa Latina)
 

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