Equinos

Amar a los caballos en Cuba

Por Roberto F. Campos

Con la reciente convocatoria a una nueva subasta de caballos de salto criados en Cuba, este país remarca toda una tradición de criadores y las miras hacia el futuro en este sentido.

Mezcla de ciencia, turismo, naturaleza e historia, el mundo de la equitación, los caballos y las personas que trabajan en dicho sector destaca en la actualidad cuando la ínsula busca diversas aristas económicas y sociales para desarrollar.

Tres expertos de la compañía Ecotur y del sistema de protección medioambiental cubano, ponen sus criterios al respecto, como Franklyn Domenech, Mario Guiardinú y Danilo Rodríguez.

Estos entendidos señalan que, en el universo de las actividades hípicas, la equitación deportiva constituye la expresión suprema de la cohesión entre el jinete y su cabalgadura.

Apuntan en ese sentido el adiestramiento, el salto propiamente y la difícil prueba de tres días que incluyen los juegos olímpicos modernos bajo una detallada reglamentación.

De ahí que ahora vengan a la mente estos aspectos, pues la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna, y la compañía holandesa DVL STUD preparan el VI Remate Élite Habana 2015 de caballos de salto de la raza Real Sangre Holandesa, para fines de febrero, en el Parque Lenin.

Para la ocasión la sede, como en otras oportunidades, es el Club Ecuestre de La Habana, en la periferia capitalina, cuando serán subastados 33 ejemplares de la raza Real Sangre Holandesa, entre ellos 24 montados y nueve en libertad.

Los expertos mencionados laboran en ese sistema de protección medioambiental y difunden las bondades de la cría de caballos y deportes como el hípico.

Insisten en que la equitación, como otros eventos donde intervienen caballos, destapa gran popularidad, aunque precisamente no se trata de un deporte muy extendido. Explican que en todo el mundo, la equitación es un deporte de élites.

La diferencia se marca desde su origen en las prácticas militares y cinegéticas de la aristocracia castrense del Medio Oriente y Europa, hasta su diferenciación del resto de las habilidades hípicas en los cotos y haciendas de la nobleza medieval.

Significan los estudiosos que desde sus primeros refinamientos en los picaderos de las más poderosas cortes del Renacimiento, le siguió un proceso de manejar y mantener.

Tener un caballo de cualidades excepcionales y convertirlo en dócil complemento del jinete para ejecutar saltos, pasos y maniobras complicadas lleva un arduo trabajo de varias personas con experiencia y conocimientos.

Sin embargo, esta disciplina deportiva floreció a la sombra de reyes y nobles, para luego transformarse en una actualidad donde dependen más de patrocinios privados y empresariales, que de presupuestos públicos.

La Cuba que ama a los caballos

El Comandante de la Revolución Guillermo García, quien está al frente del sistema de la Flora y la Fauna, en varias ocasiones reiteró su amor a la naturaleza y a la protección de los animales, de ahí que sea uno de los principales animadores del tema de los caballos.

En particular en Cuba, desde enero de 1959, el Gobierno promovió la práctica masiva de los deportes y destinó a ello importantes sumas mediante el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).

Por tanto, la equitación deportiva que solo se practicaba con anterioridad en clubes militares y privados en La Habana, amplió su radio de acción.

Ya para los años 70 el entrenador polaco Marian Babirecki (siete veces campeón europeo) trajo la enseñanza de la equitación a Cuba.

Dicen los especialistas cubanos que, en 1972, una joven escuadra cubana de equitación, entrenada por Babirecki, viajó a Chile, donde tuvo su primera oportunidad de fogueo internacional.

Tal visita, que inicialmente comprendía solo varios topes en clubes de Santiago, la capital, tuvo un giro inesperado cuando el presidente Salvador Allende los llamó a su gabinete en el Palacio de La Moneda.

Allende —apasionado por la equitación desde sus tiempos en la Academia Militar—, al conocer de la presencia de los deportistas cubanos en Chile, decidió conocerlos en persona e invitarlos a Valparaíso y Viña del Mar.

Cuentan los investigadores cubanos que, de esa forma, la delegación participó, durante todo un mes y con caballos chilenos, en las competencias del circuito nacional de ese país andino.

Y ese fue solo un ejemplo de la trayectoria de los deportistas que en la actualidad acumulan una línea que se renueva cada año a favor del deporte de alto rendimiento, a partir de la crianza de caballos de salto.

Pese a que se registró un declive en los años 80, equipos cubanos tomaron parte en los juegos Panamericanos de 1991 en La Habana, y en los Centroamericanos de Puerto Rico, dos años más tarde.

Ese es un esfuerzo mancomunado, de varias entidades, tal y como lo explican los interlocutores de ECOTUR quienes llevan una trayectoria de acumular datos en este sentido y difundirlos.

La Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna pertenece al Ministerio de la Agricultura, y su misión es conservar y desarrollar los recursos naturales, y el fondo genético equino del país.

Esta empresa lleva una estrategia de uso sostenible, contribuyendo al progreso social con una conciencia medioambientalista, en las áreas rurales.

Flora y Fauna desarrolla un programa nacional genético equino por todo el país, que cuenta con 40 centros genéticos equinos, ocho mulares y cinco asnales, un laboratorio de extracción y congelación de semen, así como de trasplante de embriones en equinos.

Esta compañía atiende ranchos para 17 razas de caballos, entre las que se destacan: árabe, pinto cubano, cubano de paso, criollo de trote, patibarcino, quarter horse y el mencionado real sangre holandesa.

También brinda servicios de equinoterapia, en conjunto con especialistas de los ministerios de Salud Pública y de Educación.

Los principales beneficiarios de este trabajo son niños y adultos con dolencias y padecimientos, reportándose excelentes resultados para el paciente y la familia.

Suman a sus tareas una escuela de equitación, con sedes en cinco provincias, donde preparan a jinetes y caballos para el deporte ecuestre en la especialidad de salto y adiestramiento, y el comienzo de una escuela de arte ecuestre español.

Completan dicho sistema, la agencia de viajes de turismo de naturaleza ECOTUR y la comercializadora Alcona, cuyos empleados, vinculados a los caballos, ven con muy buenos ojos un futuro promisorio, con apoyo en tradiciones agrarias y de ferias de Cuba.
 

Categoria: