Faros

Faros cubanos, guardianes de las nochesPor Lucía Arboláez En Cuba, por su ubicación geográfica y condición de archipiélago alargado de Oeste a Este a la entrada del golfo de México, hay un numeroso grupo de faros, tanto en sitios de tierra firme como en muchos de sus cayos.Guía de los navegantes en el mar, en cualquier época del año, son de gran importancia para nuestro país, al mismo tiempo que brindan un gran servicio a la navegación, atienden las señales marítimas establecidas a lo largo de pasos y canales, y los escollos en el mar.Muchos de ellos han sido recogidos por la filatelia, afición muy popular en todo el mundo, y por tanto, numerosas instalaciones cubanas de este tipo forman parte de colecciones de estampillas nacionales e internacionales como el Castillo del Morro, imagen que caracteriza la capital cubana.El faro habanero se yergue majestuoso a la entrada de nuestra bahía, inconmovible, pese a los embates del viento, las olas y hasta en las temporadas ciclónicas. Símbolo representativo de la ciudad, tiene la singularidad de ser el único en Cuba situado dentro de una fortaleza colonial.Su historia está estrechamente ligada a la piratería, que durante el siglo XVI asoló al Caribe y los mares aledaños a la Isla, donde recalaban los galeones españoles cargados de oro.El faro del Morro tiene el mismo equipo óptico que en l845, cuando comenzó a prestar servicio, pero dotado de una fuente de luz más potente. Actualmente posee un alcance luminoso de 25 millas náuticas (mn).Otro, que se encuentra situado en el cayo Jutías, es muy singular por su estructura metálica en forma de esqueleto. Probablemente sea el único faro de su tipo en la zona del Caribe, y fue inaugurado en mayo del 1901 en un islote del norteño municipio de Minas de Matahambre, en Pinar del Río —la más occidental de las provincias cubanas— éste posee una altura de 43 metros y su alcance luminoso es de 33 mn.No obstante el paso de los años y las inclemencias del tiempo durante los huracanes tropicales que, en su mayoría, cuando llegan a Cuba, arriban por esa zona, se mantiene intacto, tanto interna como externamente. En él se conservan las piezas originales adquiridas en Francia, entre ellas la linterna y la óptica.Otro de los más importantes del archipiélago cubano, es el Faro de Carapachibey, se encuentra en la zona meridional de la Isla de la Juventud, al sur del territorio principal y a unos 90 kilómetros de su capital, Nueva Gerona. Ubicado cerca del poblado llamado Cocodrilo, se accede a él a través de una zigzagueante carretera entre una tupida y autóctona vegetación o por mar, esta zona también se distingue por ser escenario de competencias internacionales de submarinismo y es sede del equipo cubano de este deporte.Carapachibey es la mayor farola de su tipo en Cuba y Latinoamérica, con 60 metros de altura. Emite señales cada 7,5 segundos y es visible a 17,5 mn, que marca el límite de la plataforma marina de la Isla de la Juventud, distancia vital para la seguridad de la navegación por esta área del mar Caribe, por tratarse de una zona baja.Mientras que en la cayería norte de Sagua la Grande, provincia de Villa Clara —en el centro del país— se encuentra el segundo faro más grande de Cuba, en Cayo Bahía de Cádiz. Con una altura de casi 53 metros, emite destellos de luz blanca cada 10 segundos y posee un alcance lumínico de 18mn.Esos son algunos de los guardianes de la noche que existen en la Mayor de las Antillas, que advierten a los marinos donde existen costas peligrosas, hay otros, rodeando el archipiélago por todas partes y proyectando su ojo de luz de advertencia aguas afueras del mar Caribe, del golfo de México o del océano Atlántico.Como dato curioso, se conoce que a principios del siglo XX había en el mundo 13 mil faros, de los cuales en América del Sur sólo alcanzaban la cifra de 200.

Categoria: