Feria del Libro

Febrero: una cita de amor con la literaturaPor Nubia Piqueras GrossoOtra vez febrero, el mes del amor, volvió a marcar el punto de encuentro entre la literatura y su público en la isla, como parte de la Feria Internacional del Libro Cuba 2014 (FIL), que en su edición 23 estuvo dedicada a Ecuador, como país invitado de honor y a los escritores cubanos Nersys Felipe y Rolando Rodríguez.Víspera del Día del Amor, la fortaleza habanera de San Carlos de La Cabaña, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, abrió sus puertas por espacio de 10 días, pero sus plazas, galerías y pasajes resultaron pequeños ante el incesante andar de personas en una de las más grandes edificaciones militares construidas en América Latina durante la época colonial.La edición habanera, que este año contó con una decena de sedes fuera de su escenario principal de La Cabaña, reunió a unos 500 intelectuales, editores, traductores y artistas de una treintena de países latinoamericanos y europeos.Memorable resultó, como apuntara la presidenta del Comité Organizador, Zuleyka Romay, la presencia de la delegación de Ecuador, por la belleza y el sólido mensaje de su área expositiva y por la solidaria donación de su más valioso tesoro literario: los libros expuestos en la Feria, a escuelas, bibliotecas e instituciones públicas cubanas.Integrada por 100 artistas, escritores, editores y funcionarios del gobierno, la comitiva ecuatoriana sobresalió por la calidad y el alto nivel intelectual, al tiempo que su propuesta artística-literaria resultó un reflejo fiel de la diversidad étnica de su población.A la fiesta del libro y la lectura asistieron 140 casas editoriales, de ellas 78 cubanas, que pusieron a disposición del público más de dos millones y medio de ejemplares, entre los que destacaron Ecuador: de Banana Republic a la no República, un valioso obsequio del presidente de esa nación, Rafael Correa, y Geografías torturadas, de la ministra de Defensa, María Fernanda Espinosa.Durante la presentación de este poemario, la autora de otros textos como Tatuaje de Selva (1992) y Loba triste (2000) aseguró que "no hay poesía sin política, y la buena política tiene que estar repleta de poesía", en tanto constituye una herramienta eficaz de transformación del espíritu desde una óptica revolucionaria.Al respecto, Romay aseguró que el arte y la literatura resultan un instrumento necesario para garantizar que América Latina y el Caribe continúe siendo una zona de paz, como se proclamó en la recién concluida Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).En ese sentido, los artistas y escritores presentes en la feria habanera del libro hicieron un llamamiento a la movilización internacional en apoyo a la Revolución Bolivariana y al cumplimiento de los compromisos para mantener la paz.Durante el mensaje, el escritor y periodista argentino Julio Ferrer condenó el intento de golpe de estado en Venezuela y la injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de ese país.Este ataque contra el presidente Nicolás Maduro también constituye una ofensiva contra la región y una venganza de Washington ante la victoria política que representó la CELAC, apuntó.Más allá de las presentaciones de libros, el evento incluyó una agenda teórica con coloquios, paneles y foros de discusión sobre la vida y obra de grandes escritores de la región, como el mexicano Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura en 1990.En esta ocasión, ocuparon también los debates Julia de Burgos, poeta nacional de Puerto Rico; el poeta y narrador cubano Samuel Feijóo; el Cuentero Mayor Onelio Jorge Cardoso y la poetisa camagüeyana Gertrudis Gómez de Avellaneda, una de las voces femeninas más reconocidas de Hispanoamericana en el siglo XIX.El capítulo habanero del evento cultural más importante de Cuba se caracterizó por el amplio respaldo del público al programa de actividades, en especial a las presentaciones artísticas, de libros y las dedicadas a los niños, y por la diversidad de la oferta editorial.Sobre este último aspecto, una encuesta arrojó que más de las dos terceras partes calificó de excelente o satisfactoria la calidad editorial y el haber encontrado el libro que buscaba. Significativo resultó también el incremento de la presencia de los jóvenes, en tanto las dos terceras partes del público asistente no rebasa los 40 años, al tiempo que más de 60 escritores noveles de la región se dieron cita en la Feria. Entre los stands premiados por la creatividad, belleza y aprovechamiento del espacio destacan En Vivo, del Instituto Cubano de Radio y Televisión, la editorial Capitán San Luis, Ediciones Vigía, el del Reino de Arabia Saudita y el de Ecuador, país sobre el que recayó el premio especial.Tras el cierre de su capítulo habanero, la FIL continuará su recorrido hasta el venidero 9 de marzo por el resto del territorio nacional, con acceso de todos por igual a lo mejor de la literatura nacional y foránea, en cuyas páginas los enamorados volverán a vivir historias increíbles a través del mundo de la lectura.

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