La gran fiesta de la cubanía

Por Marta Denis Valle

Artes, identidad y pensamiento elevaron manifestaciones y voces en la Fiesta de la cubanía este octubre en Bayamo, la cuna de la nacionalidad, con participaciones de personalidades cubanas y extranjeras, y pueblo en general.

Con esta y diversas celebraciones en todo el país se rinde honor al Día de la Cultura Cubana, instituido el 20 de octubre, fecha de la toma de Bayamo en 1868, primera ciudad liberada por el Ejército Libertador.

En Bayamo hubo alegría y emociones igual que el memorable día del nacimiento de lo más puro de la cultura cubana.

En horas de la mañana del 20 se rememoró el momento sublime en que se dijo por primera vez en público, Patria, cuando el patriota Pedro (Perucho) Figueredo llamó a todos al combate, en la vibrante letra de la más hermosa marcha cubana, el actual Himno Nacional, que enseguida cantaron:

Al combate corred, bayameses, /que la patria os contempla orgullosa. /No temáis una muerte gloriosa /que morir por la Patria es vivir. /En cadenas vivir, es vivir /en afrenta y oprobio sumido. /Del clarín escuchad el sonido, /¡A las armas, valientes, corred!

Aún bajo la emoción del triunfo en Bayamo y a petición de la muchedumbre

—contaron después los testigos—, Perucho cruzó las piernas sobre su caballo y escribió en una hoja de papel el texto de la marcha que era tarareada por todos, pues un año antes había compuesto la música.La XXI edición de la Fiesta de la Cubanía, que cada año tiene lugar del 17 al 20 de octubre, rindió este año homenaje al 120 aniversario del reinicio de las guerras por la independencia (1895), y al 55 aniversario de la fundación de la Revista Casa de las Américas.

En el coloquio teórico “Crisol de la Nacionalidad”, que sesionó en el hotel bayamés Sierra Maestra, hubo debates y ponencias acerca de historia y nación, prácticas culturales y expresiones artísticas, y patrimonio, historia e identidad.

Muestra de ello fueron las conferencias magistrales: “De Varela a Martí: el amor patriótico en la siembra de la cultura”, del historiador Eduardo Torres-Cuevas, y “Martí, Gómez y Maceo y el 24 de febrero. La subordinación de las pasiones”, por René González Barrios, presidente del Instituto de Historia de Cuba.

El primer taller “La construcción del ser cubano y sus relaciones con el Caribe: identidades, historia y cultura”, profundizó en los vínculos de la nacionalidad propia con sus hermanos caribeños.

“Arquitectura, urbanismo y sociedad en el Caribe”, constituyó el aporte del destacado lingüista y Ministro Consejero de la Embajada de República Dominicana en este país, Pedro Ureña Rib.

En la Casa Natal del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes se exhibieron objetos vinculados a la vida y obras martianas, pertenecientes a la habanera Casa Natal de José Martí, y los museos de Guanabacoa, en La Habana, y el de Cárdenas, en Matanzas.

Entre ellos figura la tribuna que utilizó Martí en sus famosos discursos, en Guanabacoa (1879), tras su regreso de la primera deportación.

Fue escoltada hasta ese lugar por una representativa caballería mambisa desde la antigua hacienda Santa Isabel, de donde partieron las tropas de Céspedes para atacar a Bayamo, el 18 de octubre de 1868.

Muy diversas resultaron las actividades culturales (música, cine, artes plásticas, escénicas, danzarias, presentaciones de libros, conciertos, ferias de artesanía, recitales de poesía) de niños, jóvenes y consagrados autores; así como los homenajes.

El Premio honorífico Bayamo 2015 fue concedido a Armando Hart Dávalos, en reconocimiento a su “sobresaliente trayectoria como revolucionario e intelectual comprometido con su tiempo”, expresa el acta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en la provincia de Granma, que lo otorga cada 20 de octubre.

Abogado, pensador y escritor, Armando Hart (La Habana, 1930) es director de la Oficina del Programa Martiano, autor de una amplia creación intelectual y consagra sus esfuerzos desde 1997 al estudio y difusión del pensamiento y la obra de José Martí.

Destacado revolucionario desde su juventud, luchador clandestino y protagonista de hechos significativos, desempeñó importantes funciones en el Gobierno, Estado y el Partido Comunista de Cuba; entre ellas fue ministro de Educación (1959-1965) y de Cultura (1976- 1997); también presidió la Comisión Nacional de Alfabetización (1961).

Una inscripción en mármol del nombre de la notable actriz Alina Rodríguez, recientemente fallecida, fue develada en el teatro Bayamo, y desde ahora el ya famoso Museo de Cera de esta ciudad cuenta con la figura a tamaño natural de Celina González, la reina de la música campesina en Cuba.

La cubanidad es condición genérica de cubano —expresó hace muchos años el sabio Fernando Ortiz—, y la cubanía, cubanidad plena, sentida, consciente y deseada; cubanidad responsable, con las tres virtudes, dichas teologales, de fe, esperanza y amor. Así se concibe la Fiesta de la cubanía.
 

Cubanos reafirman raíces patrióticas en su Día de la CulturaPresenciaron la gala Sonia Virgen Pérez primera secretaria en la provincia de Granma; Julián González, ministro de Cultura; René González Barrios, presidente del Instituto Nacional de Historia y Eduardo Torres-Cuevas, Premio Nacional de Ciencias SocialesEn la gala artística se presentó el ballet de Lizt AlfonsoLa soprano María Eugenia Barrios participó en la gala artística Nuestra NaciónUna estatua, a tamaño natural, de la cantante y compositora Celina González, en cera policromada, quedó develada en el único Museo de Cera de BayazoCelebra el Parlamento Día de la Cultura Nacional junto a destacados escritores y artistasEusebio Leal Spengler pronunció las palabras finales de la celebración, ante una nutrida representación de escritores, artistas y trabajadores de la cultura

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