Organizaciones de la emigración cubana en Miami solicitan apoyo al Papa Francisco y al Arzobispo de Miami, Thomas Wenski, ante creciente escalada en conducta agresiva de Estados Unidos contra Cuba.

Por Andrés Gómez

Miami, 22 de abril de 2019

Ante la preocupación sobre el rápido deterioro de las relaciones  entre Estados Unidos y  Cuba debido a las crueles medidas tomadas por la Administración del presidente Trump contra el pueblo cubano, a las 11:30 de la mañana del lunes 22 de abril una delegación de organizaciones de la emigración cubana en Miami que por años han luchado por la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba; por los derechos de los emigrados cubanos en Estados Unidos poder viajar a Cuba y relacionarse con nuestras familias y amistades en la Isla in restricción alguna; así como por los derechos de cualquier estadounidense poder viajar a Cuba igualmente sin restricciones, fueron recibidos en la Arquidiócesis de Miami donde entregaron dos cartas: una dirigida al Arzobispo de Miami, Thomas Wenski, y la otra a Su Santidad el Papa Francisco. Ambas cartas se envían adjuntas en archivo.

Las organizaciones que firman ambas cartas son primeramente aquellas que integran la coalición Alianza Martiana: la Brigada Antonio Maceo, la Alianza Martiana –como organización individual-, la Asociación Cultural José Martí, la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia, el Círculo Bolivariano de Miami y la Alianza de Trabajadores de la Comunidad Cubana.  Seguidamente las firman los miembros del comité ejecutivo de la Fundación por la Normalización de las Relaciones entre Estados Unidos y Cuba (Fornorm); la presidenta de la organización Liga de Defensa Cubano Americana; y el presidente de la organización Solidaridad Judía.

Copias de ambas cartas se les entregaron a los miembros de la prensa presente y se respondieron preguntas.

A continuación, los textos íntegros de ambas cartas:

Miami, 22 de abril de 2019

Su Santidad Papa Francisco

Palacio Apostólico

Ciudad del Vaticano

Santidad:

En estos días de dolor y recogimiento de Semana Santa Cristiana,  los cubanos de la Isla, así como los que vivimos en el exterior de nuestra Patria, hemos sido lacerados en cuerpo y alma de pueblo humilde y sencillo por las nuevas medidas  de agresión económica dictadas contra Cuba por la Administración del Gobierno de Estados Unidos del presidente Donald Trump.

La política de odio y revancha cruel nada tiene que ver con la reconocida nobleza  del pueblo norteamericano, que había saludado con su aprobación más entusiasta el  restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos y los saludables intercambios  de pueblo a pueblo establecidos por la anterior Administración del presidente Barack Obama. Esos cambios de rumbo positivos para ambos países, en gran medida tuvieron éxito gracias a Usted, Santo Padre, por su  contribución diligente, oportuna y efectiva, bien reconocida por todos los hombres y mujeres de buena voluntad y muy en particular por los entonces presidentes de sus respectivos países, Raúl CastroRuz y Barack Obama.

Es nuestro más ferviente deseo que dada su autoridad  moral reconocida por todos–cristianos o no–Usted interponga sus buenos oficios ante  la Administración del presidente Trump con el fin de evitar mayores sufrimientos al pueblo cubano, que estoicamente viene soportando por sesenta años una política de agresión permanente por parte del poderoso vecino del Norte, por el sólo “pecado” de defender su indoblegable Independencia y la plena Soberanía de la Nación cubana.

Fue su Santidad Juan Pablo II quien predicando en La Habana ante una multitud de miles  de cubanos en la histórica Plaza de la Revolución, frente el obelisco levantado en mármol en honor al Apóstol  de la Independencia cubana, José Martí, estando presente el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro y Usted mismo, entonces humilde jesuita, Cardenal Bergoglio, fue testigo personal  de ello, cuando reclamó el Santo Padre que “Cuba se abriera al mundo y que el mundo se abriera a Cuba”.

Hoy, cuando Cuba vive abierta  al mundo y el mundo está abierto a Cuba, el actual gobierno de Estados  Unidos se cierra a Cuba y se cierra al mundo.

Mezquinas razones electorales de la política en uso son las que cierran el  camino al diálogo, la paz y el entendimiento entre dos naciones vecinas, cuyos  pueblos no anidan ni odios ni rencores.

Si pedir un milagro es mucho, por lo menos haga Usted, Santidad, lo que le dicte su corazón y su conciencia a favor de un pueblo digno y valiente que hoy sufre mil  penurias por la arrogante rabia agresiva de un poder imperial cegado en su impotencia ante un pequeño David cuya mejor arma moral es su Onda Martiana.

Interceda por Cuba, Papa Francisco, ante  el poderoso César del Siglo XXI, y América entera, el mundo  y los cubanos le quedarán eternamente agradecidos.

Con humilde reverencia  quedan de Usted, con la más agradecida consideración, los abajo firmantes.

Por la Alianza Martiana firman:

Max Lesnik

Andrés Gómez

Rosa Reyes

Damián Díaz

Ricardo Chang

Manuel Valera

Por la Fundación por la Normalización de Relaciones entre Estados Unidos y Cuba firman:

Elena Freyre

Julio V. Ruiz

Amaury Cruz

Por la organización Cuban American Defense League firma:

Xiomara Almaguer

Por la organización Jewish Solidarity firma:

Eddie Levy

 -------------------------------------

Miami, 22 de abril de 2019

Su Excelencia

Reverendísimo Thomas Wenski

Arzobispo de Miami

Querido Arzobispo Wenski,

Como a través de los años hemos sabido de su postura pública a favor del diálogo y la reconciliación entre los pueblos y gobiernos, específicamente en este caso, los pueblos y gobiernos de Estados Unidos y Cuba, queremos que usted sirva de  emisario para hacerle llegar una importante carta nuestra a Su Santidad el Papa Francisco –carta que le hemos entregado junto a esta dirigida a usted– sobre las preocupantes y peligrosas políticas siendo implementadas contra el pueblo cubano por el actual gobierno de Estados Unidos.

Estas políticas niegan los adelantos logrados entre ambos pueblos y gobiernos desde que los presidentes Barack Obama y Raúl Castro Ruz acordaron restablecer relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos. Culminación entonces de un largo proceso negociador en el que Su Santidad el Papa Francisco jugara un papel tan valioso. En esta carta a Su Santidad le rogamos que interceda ante el gobierno de Estados Unidos para que cesen esas crueles políticas que tanto daño le hacen al bienestar del pueblo cubano y a su derecho a vivir y desarrollarse en paz.

Seguro estamos, Monseñor, que nuestra petición será escuchada por usted.

Quedamos de usted con la debida consideración, los abajo firmantes.

Por la Alianza Martiana:

Max Lesnik

Andrés Gómez

Rosa Reyes

Damián Díaz

Ricardo Chang

Manuel Valera

Por la Fundación por la Normalización de Relaciones entre Estados Unidos y Cuba:

Elena Freyre

Julio V. Ruiz

Amaury Cruz

Por la organización Cuban American Defense League:

Xiomara Almaguer

Por la organización Jewish Solidarity:

Eddie Levy

Categoria: