Panamá: manos amigas de cubano a cubano.

Tomado de Prensa Latina

Por Osvaldo Rodríguez Martínez

Por estos días desandan calles de Panamá enmascarados cubanos que buscan a compatriotas para tender una mano amiga, porque al decir de José Martí son del bando de los que 'aman y construyen'.

Ellos hacen honor a su nombre: Asociación Martiana de Residentes Cubanos en Panamá y llevan en su corazón las enseñanzas del Maestro, por eso reaccionaron ante necesidades imperiosas de un grupo de coterráneos, a quienes la barrera de la pandemia de Covid-19 cortó el regreso a casa.

Las caras visibles del acto solidario son Jorge Guerra y Humberto Pérez, líderes de la Asociación, pero desde el anonimato otras decenas hacen aportes económicos, gestionan atención médica gratuita (en un país donde la salud es costosa) y hacen llegar palabras de aliento a unos 42 compatriotas que claman por un transporte que los retorne a su isla.

Entre los 'varados', como suele llamarse a estos muchos grupos de extranjeros que intentan la repatriación, hay niños y una embarazada, quienes requieren la mayor ayuda para el día a día de los infantes, mientras todos se preocupan por los malestares de la gestante.

Los donantes, siguiendo la tradición solidaria aprendida en su tierra de origen, comparten lo que tienen, no entregan lo que les sobra, porque cada uno de ellos también está afectado por la crisis sanitaria y económica que se cierne sobre Panamá, quién sabe por cuánto tiempo.

Sus máscaras cubren parte de su rostro, pero solo representan la barrera para protegerse a sí mismo y a sus interlocutores del contagio, porque el alma va desnuda en la acción solidaria, en esa mano amiga de cubano a cubano que lleva intrínseca el calor de la Patria.

Tras el cierre de los cielos panameños a la aviación de pasajeros, el gobierno antillano, a través de su embajada en Panamá, organizó la repatriación de unos 84 nacionales en tres vuelos humanitarios, en abril y principios de junio, a quienes sorprendió la suspensión del transporte internacional.

Ahora la sede diplomática hace múltiples gestiones para el retorno del grupo que aún quedó pendiente, pero están a merced de las improvisadas rutas que las aerolíneas planifican para conectar excepcionalmente a países y auxiliar a pasajeros en su forzado retorno a casa.

Esto sucede en momentos en que el pensamiento de José Martí se materializa en todos los rincones del planeta, porque 'Cuba no anda de pedigüeña por el mundo, anda de hermana, y al salvarse salva, y obra con la autoridad de tal'.

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