Premio Casa-2016, pretextos de integración

Por Charly Morales Valido

El Premio Casa de las Américas regresó en el 2016, y de nuevo los galardones fueron un complemento a su objetivo principal: apuntalar la integración latinoamericana y caribeña mediante las letras y otras manifestaciones artísticas, sin olvidar que cultura es mucho más que un puñado de artes más o menos bellas.

Durante varios días deliberaron los 22 jueces que analizaron los más de 400 textos enviados a este importante certamen —instituido hace más de medio siglo—, pero al final se alzaron con los premios más codiciados el cuento Ni una sola voz en el cielo, del argentino Ariel Urquiza, el ensayo De las cenizas al texto, del ecuatoriano Diego Falconí Trávez, y la pieza teatral Si esto es una tragedia yo soy una bicicleta, de la cubana Legna Rodríguez Iglesias.

Urquiza sedujo con su talento narrativo y el virtuosismo de sus diálogos al jurado de cuento, integrado por Pedro Juan Gutiérrez (Cuba), Santiago Gamboa (Colombia), Ana Quiroga (Argentina), Eduardo Lalo (Puerto Rico) y Ramiro Sanchiz (Uruguay), algunas de las plumas más leídas de la literatura latinoamericana contemporánea.

“Espero que este premio me ayude a difundir mi obra”, comentó Urquiza, nacido en Tucumán en 1972. Su relato aborda el problema del narcotráfico, y sus protagonistas son, en su mayoría, sicarios. “Pero en mis cuentos no todo es violencia. Hay también lugar para la interioridad de los personajes, que continuamente están cuestionándose la realidad en la que se encuentran inmersos”, acota.

La cita otorgó, además, sus respectivos premios honoríficos: el José Lezama Lima de poesía fue para el mexicano Eduardo Langagne, el Ezequiel Martínez Estrada de ensayo recayó en el argentino Victor Goldgel, por Cuando lo nuevo conquistó América. Prensa, moda y literatura en el siglo XIX, y el José María Arguedas de narrativa lo ganó Las cenizas del cóndor, del uruguayo Fernando Butazzoni.

A su vez, el colombiano Miguel Rocha Vivas recibió el premio de Estudios sobre Culturas Originarias de América por Mingas de la palabra; Cristian Santos se impuso en literatura brasileña por Devotos e Devassos, el martiniquense Raphael Confiant recibió el galardón en literatura caribeña en francés o créole con Le Bataillon créole.

Esa impronta social suele marcar las obras en concurso, por eso la presencia aquí del carismático expresidente y ahora senador uruguayo Pepe Mujica. El exguerrillero tupamaro disertó en la Sala Ernesto Guevara, de la Casa, donde retomó el ideario martiano para analizar la actual realidad de América Latina.

Además de la visita de Mujica, fue celebrada la exposición Los Mundos de Quino, homenaje al octogenario caricaturista hispano-argentino Joaquín Salvador Lavado, “padre” de Mafalda y otros personajes entrañables. Algunos de ellos fueron expuestos en la habanera Galería Latinoamericana.

A estas actividades se unieron profundos debates con el jurado, como el denominado “Expectativas y realidades de las dramaturgias latinoamericanas”, así como uno dedicado a la intelectualidad indígena y los retos que esta enfrenta en la actualidad, entre otros.

Cerró sus cortinas el Premio Casa-2016, y de nuevo la gran ganadora fue la cultura latinoamericana y caribeña, ese inabarcable compendio que une y distingue…

Panel Literario: creación y mediación literaria, en el marco del 57 Premio.Gary Victor (Haití), integró el Panel Literario: Creación y mediación literaria.Marina Boadas (Venezuela), formó parte del jurado.Josefina Castro Alegret (Cuba), integró también el panel literario.José Mújica,  expresidente de Uruguay, en conversatorio durante el Premio Casa.El jurado del Premio Literario Casa de las Américas 2016 anuncia los ganadores en los diversos apartados que concursaron.Cerró sus cortinas el Premio Casa-2016, y de nuevo la gran ganadora fue la cultura latinoamericana y caribeña

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