Por Roberto F. Campos
El desarrollo de la industria recreativa en Cuba tiene en la actualidad sobre el tapete los viajes de cruceros, con cierta dependencia de la liberalización de las visitas de estadounidenses a este archipiélago.
Por su posición geográfica Cuba se encuentra en un eje de navegación no solo para estos grandes barcos, sino para veleros y otros transportes de náutica recreativa.
Algunas noticias ya aproximan el reciente interés de grandes compañías de navegación, que pueden inclinarse en un futuro cercano hacia la moda de llegar en cruceros a Cuba.
Ello incluye, incluso, las propuestas de ferris para enlazar el sur del vecino del norte con La Habana, como ocurría sobre todo en los años 50 del pasado siglo.
A propósito del deshielo de relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, apareció recientemente el anuncio de que la compañía de cruceros Phantom, del grupo estadounidense Carnival, tendrá un primer viaje a este país el 1 de mayo próximo.
Se trata de un arribo de siete días con escalas en varios muelles insulares, proveniente de Miami y con regreso a ese mismo puerto.
El anuncio apareció en la feria Seatrade Cruise Global, de Fort Lauderdale, a unos 50 kilómetros de Miami, considerada la más importante del mundo en su sector.
En la web de Phantom ya es posible hacer reservas para el crucero a Cuba.
Todo parece indicar que el barco que viajará será el Adonia 1, con capacidad para 704 pasajeros; iniciará el viaje inaugural de la línea el 1 de mayo y ese mismo día llegará a La Habana.
Los viajes de este tipo tienen una interesante historia, que comenzó con el traslado de emigrantes hacia América y continuó con su aprovechamiento de manera recreativa.
La industria de cruceros en Cuba tuvo su impulso más reciente a partir de los años 90 del pasado siglo, pues en 1994 inició el turismo como industria en este país, de ahí la remodelación de su principal puerto para esta modalidad en La Habana y la entrada de diversas compañías.
Algunos de estos barcos que llegaron luego tuvieron que interrumpir sus operaciones debido a las presiones extraterritoriales de los Estados Unidos, como en el caso de las naves italianas.
La directora de la Empresa Importadora del Transporte, Ana María Piñón, oportunamente declaró que las trabas económicas, financieras y comerciales de Washington contra La Habana afectan la llegada de buques mercantes, cruceros y por tanto turistas.
Esas medidas impactan a las principales líneas de cruceros del mundo, como es el caso de Carnival, Royal Caribbean, Star Cruises, Norwegian Cruise Line (NCL), MSC y Costa, que incluyen capital estadounidense.
Además, influyen contra navieras de terceros países como Barclay, CGA-CGM y Hapag Lloyds, por tener naves que tocan puertos del gigante norteño y, por tanto tampoco pueden contratar a los cubanos.
Por dichos conceptos, Cuba pierde alrededor de 10 millones 188 mil dólares al año, tal y como lo reflejó un informe oficial sobre el particular.
En la actualidad esta vía de transporte es considerada emergente, de acuerdo con cifras que pueden rondar los 16 millones de cruceristas, de los que unos cuatro millones son personas solas o parejas solteras. Para 1960 aparecían registradas 100 compañías de pasajeros.
Recuadro
Cuba anuncia nuevas disposiciones migratorias referentes a la entrada y salida del país por vía marítima
Cuba anunció nuevas disposiciones migratorias para sus ciudadanos, referentes a la entrada y salida del país por vía marítima. En nota de prensa publicada en el diario Granma, el Gobierno oficializó que a partir del 26 de abril los cubanos, con independencia de su condición migratoria, podrán enrolarse como pasajeros y tripulantes en buques mercantes y cruceros para entrar y salir del territorio nacional.
Para acceder como tripulantes, los cubanos residentes en el país deberán hacer los trámites correspondientes a través de las instituciones empleadoras establecidas. Con respecto a los viajes en embarcaciones de recreo (yates), puntualiza que se decidió autorizarlos, también con independencia de la condición migratoria de los ciudadanos. La puesta en práctica de este particular, detalla, será anunciada oportunamente, una vez estén creadas las condiciones.
Las modalidades de viaje aprobadas para los cubanos no los eximen del requisito de visado del país o países que planeen visitar. Ello fue reiterado por el Gobierno en sus disposiciones, que, según explica la información, son el resultado de la continuidad del proceso de estudio de las normas migratorias instrumentadas en enero de 2013, las que actualizaron la política de la nación en esa esfera.
El anuncio de las nuevas medidas ocurre exactamente un mes después de que empresas de la Isla firmasen contratos con la compañía estadounidense de cruceros Carnival, para iniciar operaciones entre los dos países a partir de mayo.
En este contexto actual de las relaciones bilaterales, sostiene la nota, se han sostenido intercambios entre autoridades de los dos países para abordar temas relacionados con la aplicación y el cumplimiento de la ley, el terrorismo, la seguridad de la navegación marítima y el tráfico de personas.
A pesar del escenario actual en las relaciones Cuba-Estados Unidos, destaca, persiste la prohibición a los ciudadanos estadounidenses de viajar libremente a Cuba.
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