Por Roberto F. Campos
Santiago de Cuba tiene todo el año 2015 de fiesta, al celebrar sus 500 años de fundada, pese a que el centro de tales agasajos están en el 25 de julio; y tiene mucho que vitorear por un turismo en desarrollo tal y como lo reconoce su delegada de turismo.
¡Viva Santiago! Parece ser una frase que acompaña hoy y durante el resto de este año a todos los lugareños y a personas llegadas desde muchas partes del mundo para conocer esa ciudad y región, pletórica de bondades, historia y cultura.
Santiago de Cuba constituye un escenario obligado para quienes desean conocer elementos indispensables de la cultura de nuestro país. La ciudad más caribeña, la más caliente también en términos de clima y con amplio plan de desarrollo turístico.
La delegada del Ministerio de Turismo (MINTUR) en ese territorio, Marisol Rodríguez, es una convencida de los valores de su región y del camino ascendente para un futuro tanto inmediato como posterior.
Este periodista tuvo acceso a sus criterios oportunamente y a los datos más recientes del turismo santiaguero.
Señala la ejecutiva que Santiago de Cuba cuenta con una infraestructura compuesta por 19 hoteles operados por tres cadenas: Cubanacán, Islazul y Gaviota.
Con mil 549 habitaciones en instalaciones estatales, sobrepasa en estos momentos las 500 capacidades de particulares, una red complementada con agradables centros nocturnos y cafés atendidos por el Grupo Palmares de actividades extrahoteleras, sumadas 105 paladares (restaurantes privados).
A esta ciudad se llega mediante su aeropuerto internacional, por carretera en ómnibus y por mar.
Entre las postales emblemáticas de la ciudad está el Castillo de San Pedro de la Roca, Patrimonio de la Humanidad, y muy cerca la marina de Punta Gorda, de carácter internacional.
Por demás, exhibe elementos de una importante batalla, la del almirante español Pascual Cervera contra la flota estadounidense en 1989, por lo que en estos momentos aparecen para el buceo 73 pecios en la plataforma insular, los españoles y el buque norteamericano Merriman.
El inventario de recursos turísticos para Santiago es asombroso, corrobora la funcionaria, con 33 monumentos nacionales y 43 locales, más de 30 museos y en esa lista la casa más antigua de Cuba, la del conquistador español Diego Velázquez.
A la relación agrega Rodríguez seis galerías de arte, un multicentro cultural, cuatro focos culturales centenarios y el santuario de La Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de los cubanos.
El carnaval santiaguero es el más conocido de los que se realizan en la Isla, famoso incluso en otros países; además, el 8 de septiembre de cada año realizan allí una gran procesión religiosa por la Caridad del Cobre, bendecida por dos papas y en espera del tercero para septiembre de 2015, Francisco.
Este destino cuenta con importantes sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), como el mencionado San Pedro de la Roca y su sistema defensivo, un lugar por demás sumamente bello.
Ese reconocimiento también lo tiene el paisaje arqueológico de las primeras plantaciones de café en el sudeste de Cuba, ubicado en la zona de la Gran Piedra, un peñasco enorme en la montaña.
La Tumba Francesa, la Caridad de Oriente y el Parque Baconao como reserva mundial de la Biosfera, completan esos encantos de los que está sumamente orgullosa la delegada del MINTUR.
El puerto de Santiago de Cuba cuenta con una terminal de cruceros con facilidades de calado que permite barcos de gran porte, a solo 500 metros del centro histórico de la ciudad, con 17 años de experiencia y más de 23 atraques atendidos en la más reciente temporada de esa modalidad recreativa.
Comenta la directiva que el destino de Santiago tiene por demás un alto potencial para el turismo de naturaleza, pues posee más del 80 por ciento del territorio montañoso cubano y el 66 por ciento del municipio cabecera está declarado Reserva Natural de la Biosfera.
Por allí están relieves únicos como la citada Gran Piedra y el Pico Real del Turquino, la elevación mayor del país con 1974 metros sobre el nivel del mar, además de una zona costera con 47 cuevas inventariadas, de su amplio sistema cavernario y un alto endemismo de animales y aves.
Por si fuera poco, las autoridades turísticas apuntan para este 2015 bares, cafés y una fábrica de cerveza artesanal para complacer variados gustos.
En cuanto a sus capacidades hoteleras rescatan dos establecimientos: el Hotel Imperial y el Gran Hotel con 39 y 42 habitaciones respectivamente, además de anunciar una próxima construcción del Hotel Gran Piedra, de cara a la naturaleza y el Punta Gorda para náutica.
Desde el punto de vista constructivo rehabilitan varios sitios como un paseo marítimo, más de 50 inmuebles y 10 espacios públicos.
Hasta el año 2030 tienen previsto el rescate del Hotel Venus en el centro histórico, la ampliación de la marina Punta Gorda y el desarrollo de innumerables iniciativas que potencien el turismo en Santiago.
El apropiado vitoreo a Santiago
Una legendaria frase resume la cotidianidad, el estoicismo y laboriosidad tanto de la ciudad como de su derredor, de sobremanera el temperamento de quienes viven en la región.
Atrapada entre montañas, la ciudad de Santiago de Cuba es hoy tan cosmopolita como la capital, rodeada de encantos que apuntan a la historia, la cultura y la belleza de su entorno.
Son muchos los viajeros provenientes sobre todo de Europa y Canadá que se interesan por conocer las raíces tanto religiosas como de tradiciones de esa parte de la Isla y separan en su agenda de vacaciones un espacio para conocer esta urbe.
La actualidad depara al visitante una gama de posibilidades muy variada, con hoteles de la valía del Meliá Santiago, en pleno itinerario entre calles, o El Saltón en la Sierra Maestra.
Personalidades se dan la mano con simples curiosos en la lista de los visitantes de esta parte del país que siempre tiene una mano amiga, como reza en un viejo refrán, “Hospitalaria siempre”.
El camino a Santiago
Santiago de Cuba es considerada la ciudad más caribeña de esta Isla, la más caliente también, pues los veranos son verdaderamente de altas temperaturas que sobrepasan los 35 grados centígrados.
Fundada por Diego Velásquez en 1515 fue primera capital y arzobispado cubano y siempre mantuvo su encanto histórico-cultural.
Se trata de una ciudad entre montañas, las calles incluso son muy inclinadas, de entre las que destaca Padre Pico, que realmente no es una calle propiamente, sino una gran escalinata de 45 grados de inclinación y que aparece en todas las postales turísticas.
La provincia ocupa más de seis mil kilómetros cuadrados, donde viven un millón 27 mil 912 habitantes, de acuerdo con cifras oficiales. Es una zona muy industrial, conocida por el oro en tiempos de la colonización española, y luego el cobre y el café.
Lo de caliente se siente a cada paso, incluso en los leves inviernos cubanos, porque las temperaturas mínimas varían en el año entre los 20 y los 24 grados centígrados y las máximas entre 30 y 33 grados, con una humedad media del 74 por ciento.
Por mencionar una pequeña lista, es obligado ir a La Gran Piedra, el sitio ecológico más significativo a mil 125 metros sobre el nivel del mar, con 450 escalones para llegar a ella.
Esa roca tiene calculado un peso de 70 mil toneladas y lo más impresionante es el paisaje de montañas que se aprecia desde allí.
Porque eso sí, es una provincia de naturaleza virginal que se observa en la Sierra Maestra con sus árboles milenarios y un follaje muy verde.
Ese follaje se puede disfrutar en parques naturales como el de Baconao, con una hilera de playas y centros turísticos, incluidos el Prado de las Esculturas o el Valla de la Prehistoria, donde dinosaurios de cemento te indican cómo alguna vez fueron las cosas.
Allí se pueden mencionar, entre otros muchos establecimientos, el Hotel Club Amigo Carisol-Los Corales y muchos atractivos, por la cercanía del mar.
De todos los lugares a los cuales se debe acudir, es imprescindible, se sea católico o no, a la Basílica del Cobre a unos 18 kilómetros de la capital provincial, muy cerca de una mina a cielo abierto de ese mineral.
Allí confluyen los religiosos cubanos de diferentes tendencias, incluidos los santeros, cuyo credo es originario de África, y muchos extranjeros interesados en comprender mejor a los lugareños.
Entre las influencias en particular en Santiago aparecen lo picaresco español, el lirismo italiano y lo galante francés, que se unen en medio de los cabildos de nación (Carabalí).
Tales cabildos fueron creados a partir de las aspiraciones culturales de los africanos esclavizados, la tumba francesa y el colonato francés.
Todo ello influyó de tal manera que posteriormente se aprecia el surgimiento del son y el bolero, este último de manos de autores como Pepe Sánchez.
Luego de 1920 se consolida la conga y comparsa, camino al son, y aparecen nombres como el Trío Matamoros, entre muchos. Además la cultura cubana tiene allí al ya fallecido Francisco Repilado, Compay Segundo, quien nació en Santiago.
Por tanto, música, tradiciones, paisajes e historia se dan la mano, cuando todos los procesos revolucionarios surgieron precisamente en las montañas o en la zona, desde la primera guerra anticolonial en 1868, hasta el actual proceso triunfante en 1959.
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