Zona especial cubana crece y atrae firmas extranjeras

Por Roberto F. Campos

El anuncio de edificar nuevas plantas para artículos del hogar y cigarrillos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) otorga un toque de distinción a la economía cubana, que transita por nuevos tiempos.

En principio, la ZEDM (en el municipio de Artemisa), a 45 kilómetros al oeste de La Habana, la capital insular, constituye un atractivo significativo para la inversión extranjera, con un puerto de contenedores y la mirada puesta en un futuro de enlaces con el resto regional.

La ZEDM mantiene un fuerte atractivo para los inversores extranjeros que quieren negocios con Cuba, luego de tres años de creada, tal y como lo recordaron este fin de semana las autoridades.

Para la directora general de la Oficina de la Zona, Ana Teresa Igarza, ya se aprecian discretos avances que tienen la responsabilidad de consolidar paso a paso.

Esa área cuenta con obras terminadas y avanzan para atraer nuevos usuarios e iniciar otras inversiones de interés para el país.

Entre los 19 proyectos ubicados en la ZEDM, ya siete están en operación, algunos de carácter temporal y otros de modo definitivo.

Esos planes representan sectores de la biotecnología y la farmacéutica, financiero y bancario, así como la industria de los materiales de la construcción.

Precisamente, dos nuevas industrias colocaron en ese escenario sus primeras piedras, en el marco de la recién finalizada XXXIV Feria Internacional de La Habana, principal bolsa comercial de este país y considerada por los expertos líder en el Caribe y Latinoamérica.

Una nueva fábrica de artículos de aseo, limpieza y cuidado personal abrirá sus puertas en Cuba en 2018, precisamente en la zona mencionada.

Esta fábrica, misión de Unilever (multinacional de los Países Bajos) y Suchel de Cuba, será levantada a un costo —aportado por ambas partes—, de 35 millones de dólares y permitirá la creación de 300 empleos directos y otros tantos indirectos.

Esta factoría manufacturará productos de aseo personal y del hogar de marcas globales como Sedal, Rexona, OMO, LUX y Close-UP. Las elaboraciones de Unilever comenzaron a distribuirse en Cuba en 1994, donde permanecieron en los hogares de este país por 18 años.

La planta Unilever-Suchel será una de las primeras que se construya en la ZEDM, zona creada en 2013 para fomentar el desarrollo económico sustentable de la Isla.

Por su parte, la colocación de la primera piedra de una nueva industria brasileña de cigarrillos en Cuba abrió la segunda etapa de negocios exitosos entre los dos países.

También en la ZEDM, la planta ocupará un área total de 10,8 hectáreas y dispondrá de la más avanzada tecnología de fabricación de cigarrillos, lo que permitirá duplicar las capacidades productivas actuales de la empresa, satisfacer el mercado interno y exportar.

La planta, con aporte conjunto de casi 100 millones de dólares, pronostica su apertura a finales de 2018, al igual que la de Unilever.

Ambas industrias acompasan los ritmos de crecimiento económico cubano y las actuales tendencias a una ampliación de nexos con el exterior a partir de un modelo económico renovado que al parecer tiene mucho futuro por delante, tal y como lo juzgan los economistas.

Acto oficial de inicio de las obras constructivas de la nueva fábrica Brascuba Cigarrillos S.A. en ZEDM.Leonardo Senra, vicepresidente y director de finanzas de Souza Cruz durante el acto oficial de inicio de las obras constructivas.Justo Luis Fuentes Diaz, presidente de Tabacuba. El presidente de Unilever a nivel global, Paul Polman y Salvador Pardo Cruz, ministro de Industria de Cuba en la develación de la piedra simbólica de la planta.Salvador Pardo Cruz, ministro de Industria de Cuba saluda al presidente de Unilever, Paul Polman en la ceremonia de colocación de la piedra simbólica.Paul Polman junto a los trabajadores de la futura planta Unilever Suchel S.A, para producir artículos de aseo y cuidado personal.

Categoria: